Las soleras de hormigón son elementos no estructurales destinados a proporcionar un firme horizontal en determinadas zonas de las edificaciones, ya sea como acabado definitivo o como base para recibir otro tipo de pavimentos.
Al tratarse de elementos no estructurales son en numerosas ocasiones ejecutados por trabajadores multiusos, es decir, sin una especialización en trabajos con hormigón, por lo que suelen obviarse procedimientos importantes que hay que tener en cuenta al trabajar con el material universal de la construcción.
Muchas son las condiciones que hay que tener en cuenta para ejecutar correctamente una solera de hormigón, así que vamos a tratar de comentar al menos las más importantes, sin la profundidad que requiere, pues se pueden escribir libros enteros al respecto, pero sin dejar de comentar los puntos más relevantes.
Composición de los pavimentos de hormigón
Las distintas capas que componen una solera no tienen necesariamente que ser todas de hormigón, de hecho, únicamente la última capa es de éste material, pero el resto de capas son tanto o más importantes que el propio acabado de hormigón. Así, la primera capa que podemos considerar constituyente de un pavimento de hormigón es el propio terreno sobre el que se coloca.
La explanada, pues así denominamos al terreno natural sobre el que se apoya, es por tanto la zona superior del terreno natural. Debe estar preparada para recibir el resto de capas que componen el pavimento, aunque puede no presentar las condiciones adecuadas y por lo tanto precisar otras capas de terreno añadidas para mejorarlo.
En caso de que no sea un soporte apto, sobre la explanada se extendería la subbase granular, separada de la explanada por un geotextil que impediría la pérdida de finos a capas inferiores.
Ésta subbase es una mezcla de arena y grava y su misión es la de reparto de cargas sobre la explanada, por lo que deberá tener una compacidad suficiente para poder transmitirlas hasta la explanada (normalmente 95% del proctor )
Sobre la subbase, o sobre la explanada si no fuera necesaria subbase, es conveniente colocar una lámina de polietileno antes de verter el hormigón de la solera.
La misión de ésta capa de polietileno es, por un lado, permitir el libre movimiento de la masa de hormigón sobre el soporte, reduciendo el rozamiento entre ambas capas y por otro lado evitar la pérdida de lechada de la masa de hormigón y el posible ascenso de humedades de capilaridad, aunque también puede tener el inconveniente de no drenar adecuadamente el agua que provenga desde el exterior hacia la subbase, lo que obligaría a adoptar medidas de drenaje, pero eso es otro tema en el que no vamos a entrar en éste artículo.
Armado de soleras de hormigón
Como he comentado al principio, las soleras de hormigón no tienen en principio ninguna misión estructural, normalmente la escasa resistencia a flexotracción del hormigón es suficiente para resistir los esfuerzos que recibe, por lo que la misión del armado es la de resistir las tensiones de tracción que se producen por fenómenos higrotérmicos, como ya estuvimos comentando en el artículo de fisuras de hormigón.
Estas tensiones térmicas e higrométricas se producen sobretodo en la superficie del pavimento, por lo que la colocación del armado debe estar tan cerca de la superficie como sea posible, respetando los espesores de recubrimiento.
El armado suele estar compuesto por un mallazo electrosoldado, aunque también se pueden utilizar hormigones con fibras, tal como vimos en el artículo en el que hablaba de tipos de hormigón.
En realidad, la solución óptima es la combinación de ambos tipos de armado, puesto que según investigaciones, las fibras de polipropileno son las más indicadas para controlar la fisuración por retracción plástica, mientras que la malla electrosoldada es la más indicada para controlar la fisuración por contracción térmica y debida a las cargas.
Para mantener la posición correcta del mallazo en la cara superior de la solera es necesario colocar separadores que garanticen dicha posición. La distancia entre separadores debería ser entre 1-1’25 m en ambas direcciones.
Desde luego es una nefasta solución la que suelen utilizar algunos trabajadores para la colocación de la armadura. Dicha solución consiste en dejar el mallazo apoyado en el suelo, de manera que se va levantando con la ayuda de un gancho a medida que se va hormigonando el pavimento. Evidentemente, esta solución no es admisible en absoluto, ya que no garantiza la posición correcta del armado y, además, hace que éste acabe quedando a una altura diferente en función de si se ha tirado de la malla o no.
Desde luego la posición que vemos en las siguientes imágenes es totalmente inadmisible. El mallazo no sirve de nada es esta posición, mejor no ponerlo.
Armado de solera mal colocado
Armado de solera mal colocadoArmado de solera mal colocado
Los separadores pueden fabricarse con el propio mallazo, doblándolo de manera que permitan una zona de apoyo a la altura que necesitemos, pero en éste caso deberemos tener la precaución de proteger las puntas que apoyan sobre la lámina de polietileno para evitar perforaciones en la misma.
Uno de los argumentos más escuchados para no colocar el mallazo en su posición antes del hormigonado es la de que al andar sobre la misma se hunde. Evidentemente esto es cierto, por lo que se debe evitar pisar directamente el mallazo, para lo que deben ser colocadas pasarelas que permitan el trabajo de los operarios sobre el armado sin pisar directamente, repartiendo el peso sobre la pasarela habilitada.
Separadores de armado mal colocados
En muchas ocasiones, las soleras de hormigón reciben huecos o cajeados, como pueden ser arquetas de saneamiento, encuentros con pilares o bien presentan quiebros condicionados por la geometría de la zona.
Cuando nos encontramos este tipo de situaciones es conveniente colocar un par de barras a 45º respecto a las direcciones principales del mallazo, en las esquinas de los elementos comentados, ya que de esta manera evitaremos la fisuración que se produce en ocasiones partiendo de la esquina.
Es conveniente tener esto en cuenta también en las esquinas de los pilares, pues son fisuras que aparecen habitualmente en éstos puntos.
Esquema de armado a 45 en soleras
Ejecución de Juntas en las Soleras
Uno de los puntos más importantes a tener en cuenta para ejecutar correctamente una solera de hormigón es la colocación de juntas, de manera que se permita el movimiento de la masa de hormigón en cualquier sentido y evitar así fisuración superficial.
Los tipos de juntas que pueden presentarse en los pavimentos de hormigón son las siguientes:
Juntas de separación
Son las que recorren el perímetro de la solera en contacto con elementos verticales como muros de cierre, permitiendo la dilatación de la solera cuando sube la temperatura.
Se ejecutan colocando un elemento compresible en el perímetro (poliestireno expandido), de manera que absorba las dilataciones sin provocar tensiones en el borde de la solera.
Junta perimetral en soleras
En estas zonas hay que poner especial cuidado de no apoyar directamente la solera sobre la cimentación del elemento perimetral ya que dicha cimentación no es compresible, lo que puede provocar fisuración marcando el canto de la cimentación debido al asentamiento diferencial de la superficie de la solera sobre la zapata en relación a la parte que se encuentre apoyada sobre la subbase.
Juntas de Pilares
Son realmente juntas de separación que permiten, al igual que en el caso anterior, la libre dilatación de la solera sin que el movimiento se vea coartado al encontrarse con el pilar en medio de su superficie.
Se ejecutan colocando una tabla o chapa enrasada con la cara superior de la solera, formando un rectángulo mayor que el pilar pero girado con respecto a éste.
En caso de ejecutarse estas juntas puede no ser necesario colocar el armado a 45º que se ha comentado anteriormente.
Esquema de juntas de pilar en soleras
También se puede ejecutar igual que la junta de separación, es decir, colocando placas de poliestireno para evitar el contacto directo de la solera contra el pilar, dejando un espacio compresible.
Esta solución es de más fácil ejecución. La otra solución es más efectiva, pero más costosa de ejecutar.
Juntas de pilar en solerasVista de junta de pilar en solera de garaje
Juntas de Contracción o de Retracción
Las juntas de contracción pueden dividirse a su vez en dos tipos, por un lado las juntas longitudinales de contracción, que se ejecutan durante el vertido del hormigón y las juntas transversales de contracción.
Como se ha comentado, las primeras, las longitudinales, se ejecutan al verter el hormigón de la solera. Deben estar separadas unos cinco metros como máximo entre ellas, por lo que lo que se hace es encofrar el pavimento en bandas de esta anchura, de manera que la siguiente banda se hormigona contra la primera, que ya ha endurecido en parte y se crea por tanto una junta entre los dos hormigones, el nuevo y el endurecido. Esto favorece que el hormigón endurecido haya podido sufrir la contracción inicial del hormigón antes de verter el fresco.
Éste procedimiento es el ideal para la ejecución de éstas juntas, aunque la realidad es que acaban ejecutándose igual que las juntas transversales, es decir, mediante corte de la junta con radial o induciendo la grieta colocando algún elemento longitudinal en la base.
Juntas Transversales se ejecutan colocando una pieza que induzca la aparición de la grieta en los puntos deseados o bien mediantes corte con radial, que es lo que se acaba haciendo normalmente.
Juntas de Dilatación
Son juntas que cortan la totalidad de la sección de la solera, con continuidad incluso en el mallazo de refuerzo, el cual se corta a nivel de la junta.
Se colocan estas juntas a una distancia entre ellas de entre 20-25m, permitiendo la libre dilatación de la masa de hormigón en épocas de mayor temperatura.
Para evitar que quede un hueco visto en la superficie, se coloca en el interior un relleno compresible y se remata superiormente con un sellado con masillas específicas.
Si la solera va a recibir cargas pesadas o tránsito de vehículos, puede ser conveniente la colocación de elementos conectores en la mitad de la sección, los cuales se encuentran anclados a uno de los lados de la junta pero permiten el movimiento en el otro lado, sirviendo de refuerzo para evitar el asiento diferencial entre ambos lados.
Asiento diferencial en junta de solera de hormigón impreso
Juntas de Estructurales
Son aquellas juntas que se dejan en la solera como continuidad de juntas estructurales del edificio. No son propias de las soleras, pero deben ser colocadas para evitar que movimientos en el edificio repercutan y fisuren la superficie de la solera.
Omisión de continuidad de junta estructural en solera de garaje
Como resumen de las posibles juntas en una solera de hormigón os dejo el siguiente esquema, donde se pueden ver la posición de cada una de las juntas que hemos comentado.
Esquema de juntas en soleras
Recomendaciones durante el vertido del Hormigón
Para finalizar el artículo, voy a enumerar una serie de puntos a tener en cuenta durante el vertido del hormigón que favorecerá la correcta ejecución de la solera.
Es conveniente verter el hormigón tan cerca de su posición final como sea posible, no es conveniente ir desplazando el hormigón en horizontal una vez vertido. No hay que repartirlo a base de vibrador.
Iniciar el vertido desde una esquina e ir avanzando a partir de ella.
Si el pavimento tiene pendiente, hay que iniciar el hormigonado desde la parte más baja.
El hormigón fresco hay que verterlo contra el ya endurecido para evitar la segregación.
Verter el hormigón desde una altura inferior a 1m, incluso menos si el asiento de cono es superior a 10cm.
Es mejor utilizar rastrillos de dientes romos para repartir el hormigón.
Para espesores mayores de 15cm es necesario emplear vibradores de aguja además de las reglas vibrantes.
Ejecutar el hormigonado por bandas longitudinales, de unos 5m de anchura, de manera que se permita un primer endurecimiento de la banda ejecutada antes de verter la siguiente, lo que favorecerá los movimientos de compresión iniciales sin provocar fisuración.
Para ejecutar el acabado superior de la solera con regla vibrante o con helicóptero, es conveniente dejar endurecer la masa de hormigón hasta que los operarios no se hundan en la misma más de unos milímetros.
Un correcto llaneado de la superficie de la masa de hormigón favorece la dureza superficial, además de aportar la planeidad que requieren éste tipo de elementos.
Es fundamental un correcto curado del hormigón para alcanzar una buena resistencia mecánica y, además, para mejorar la resistencia al desgaste y evitar las fisuras debidas a movimientos durante el secado.
Para la redacción del mismo he tenido en cuenta algunas recomendaciones dadas en la publicación «Fichas de Ejecución de Obras de Hormigón», publicadas por Intemac, además de consultar algíun que otro libro sobre hormigón que he encontrado en www.librosdeconstruccion.com
(Actualización 17 de julio de 2019)
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En no pocas ocasiones me he visto frente a alguno de mis clientes o de constructores en mis obras explicando la importancia de los Aislamientos en las Fachadas, el correcto montaje de Carpinterías o bien la existencia y el modo de evitar los Puentes Térmicos, aunque normalmente me miran con cara de decir… «me parece muy bien, pero no lo veo y encima sale más caro»
Es difícil explicar un concepto que en ocasiones cuesta visualizar, más aun cuando se toca el bolsillo, pero menos mal que descubrí hace algún tiempo las Imágenes Termográficas, una técnica con la cual podemos mostrar de manera muy clara las consecuencias de los fallos térmicos, perdidas de calor, puentes térmicos y todo aquello que irradie energía, normalmente desperdiciada. (más…)
Desde que hace unos meses me lancé a escribir y compartir contenidos en éste blog, no he dejado de aprender, de conocer, en definitiva de sorprenderme con éste mundo colaborativo, con la filosofía 2.0 que nos permite un contacto tan directo aun estando en muchos casos tan lejanos, que nos permite aprender de gente como la mayoría de nosotros, maestros de nada pero dispuestos a compartir lo que sabemos, mucho o poco, pero siempre enriquecedor. Por eso siempre he mantenido que en la mayoría de los artículos, lo realmente importante sois vosotros, los lectores que compartís vuestras opiniones en los comentarios, que mejoráis cada uno de los post con vuestras aportaciones y en definitiva hacéis de éste un blog colaborativo.
Como buen blog colaborativo, cuando encuentro un tema que me interesa, pero que no conozco suficiente y no me siento capacitado para poder escribir sobre ello, trato de invitar a compañeros para que participen escribiendo sobre lo que yo no puedo, pero que considero que puede ser interesante para todos vosotros, así que en esta ocasión he invitado al tocayo Enrique López (@elopez_arqt) para que nos hable de Project Management. (más…)
Hace un par de semanas publiqué el artículo Fisuras no Estructurales en Elementos de Hormigón en el que planteaba una enumeración y una pequeña descripción de Fisuras que suelen aparecer en la superficie de elementos de hormigón pero que no tienen un origen estructural, es decir, que no son debidas a esfuerzos de la estructura no soportados adecuadamente, sino que son debidos a la propia fabricación, puesta en obra y proceso de endurecimiento del propio hormigón.
En el anterior artículo me quedaba ahí, en una enumeración de algunas tipologías de grietas y en la diferenciación entre éstas y las de origen estructural, así que en éste artículo pretendo profundizar un poco más en cada una de ellas, aunque tampoco se puede explicar todo en un post, pues hay libros enteros hablando de lo que yo pretendo contar en unos pocos párrafos, así que espero que sepáis disculpar algunas omisiones técnicas o cuestiones que me deje por comentar… así os dejo tema para poder debatir en los comentarios del post 😉
Para empezar, me gustaría explicar el pequeño cambio en el título del post respecto a la primera parte. En uno de los comentarios, el amigo Juan Pedro (no tengo más datos) me daba un merecido tirón de orejas, ya que el título que le había puesto al artículo realmente llevaba a confusión. Aunque al principio del artículo explicaba claramente la diferenciación, el título parecía referirse a grietas aparecidas en elementos no estructurales, es decir, en tabiques, revestimientos u otros elementos no resistentes, así que con muy buen criterio me sugirió que sería mejor titularlo como «Fisuras DE ORIGEN no estructural…» Creo que queda mucho más claro, de ahí el cambio. Además, así ya tengo título reservado para otro artículo con esos otros tipos de fisuras… Gracias Juan Pedro.
Bueno, pues si os parece vamos al tema…!!!
A modo de resumen, vimos en el anterior post que lo primero es estudiar la fisura que nos encontramos para averiguar si su origen es estructural o no, observando la geometría de la misma, la situación en el elemento de hormigón, la geometría, el momento de aparición o la evolución de la misma entre otras.
También vimos que, aunque no plantean problemas a corto plazo de estabilidad de la estructura, si que pueden suponer problemas de durabilidad y, además, nos ponen alerta sobre alguna anomalía en el proceso de ejecución del hormigonado o en el propio material, pudiendo significar una deficiente colocación que lleve a no alcanzar las resistencias necesarias.
Terminaba el artículo con la enumeración de algunos de los tipos de fisuras de origen no estructural que nos podemos encontrar, con una escueta descripción. Así que en este voy a intentar describir con un poco más de profundidad cada uno de los tipos de fisuras y algunas circunstancias que las pueden provocar. Ya os he comentado que no voy a hacer un tratado, solo una introducción a cada uno… si queréis podéis profundizar en los comentarios!!!
En primer lugar hablábamos de las fisuras que se producen cuando el hormigón todavía se encuentra en estado plástico, es decir, en proceso de fraguado, encontrándonos las fisuras debidas a Asiento Plástico y las debidas a Retracción Plástica.
Fisuras debidas a Asiento Plástico
Tras la colocación del hormigón en los encofrados, el vibrado y el acabado, la masa de hormigón tienes a consolidarse, es decir a asentarse y disminuir el volumen por la recolocación de sus componentes, produciéndose un pequeño descenso de la superficie hormigonada. Durante estos movimientos, en periodo plástico, el hormigón puede verse restringido por las armaduras de refuerzo, impidiendo el asentamiento del hormigón que tiene justo encima, lo que produce unas tensiones de tracción que producen la fisuración.
Sección Esquemática Asiento Plástico
Se produce en las tres primeras horas de colocación del hormigón, cuando todavía es una masa plástica que se sigue asentando y colocando en el interior del encofrado.
Esquema de estados
La geometría de la fisura marca la colocación del armado, pues es éste el que coarta el movimiento de descenso del hormigón y provoca por tanto las tensiones de tracción que lo fisuran. Al encontrarse la fisura sobre el acero, favorece el contacto del mismo con el ambiente exterior, dejándolo totalmente desprotegido de la capa que le proporciona el recubrimiento del hormigón y afectando directamente a los procesos de oxidación de armados y por tanto a la durabilidad del elemento hormigonado. Es importante por lo tanto reparar la fisura o aplicar una capa adicional de protección de armaduras. Puede considerarse por tanto una fisuración con cierta gravedad.
Los hormigones plásticos y blandos, es decir, los que producen un mayor asentamiento, tienen una mayor probabilidad de sufrir éste tipo de fisuración, pues el descenso es mayor tal como puede comprobarse simplemente con el ensayo de cono.
También, a mayor tamaño de barras mayor es la probabilidad de fisuración, aunque el factor que más favorece la aparición de éstas fisuras es sin duda el espesor de recubrimiento. Un espesor de recubrimiento insuficiente hace que la masa de hormigón sobre la barra de acero sea menor, lo que favorece que se rompa por la tracción esa zona.
No solo puede aparecer en elementos superficiales como soleras o losas, sino que también puede aparecer sobre vigas o bien en los laterales de los pilares, marcando los estribos que se han dejado demasiado superficiales. En ese caso, la masa que se encuentra sobre el estribo no acompaña a la masa que se encuentra debajo, haciendo que se separen y fisuren justo por debajo del estribo. Una vez más, es importante la colocación correcta de separadores para garantizar el espesor de recubrimiento que evite éste problema.
Fisuración en zona de estribos en pilar.Asentamiento plástico en vigas
Por lo tanto, en resumen, se trata de una fisuración grave, causada por el asentamiento de la masa, que aparece sobre los armados y que puede evitarse con un espesor de recubrimiento suficiente y con una consistencia de hormigón adecuada.
Fisuras debidas a Retracción Plástica
Son también denominadas por algunos autores como Fisuras de Afogarado, aunque en algunos casos hay gente que introduce matices que las diferencian, aunque creo que no es el lugar para entrar tan al detalle.
Se producen dentro de las seis primeras horas de colocación del hormigón y son producidas por un desequilibrio entre la velocidad de evaporación superficial y la velocidad de exudación, es decir, que la humedad de la superficie se evapora a uan velocidad tal, que no es capaz de ser reemplazada por la humedad de exudación, lo que provoca la contracción del hormigón superficial, con las consiguientes tracciones y finalmente la fisuración.
La temperatura del aire, de la masa de hormigón, la humedad relativa del ambiente o la velocidad del viento en la superficie de hormigón son factores que influyen notablemente en acelerar la velocidad de evaporación, por lo que deben ser evitados o bien contrarrestados por un correcto curado del hormigón para evitar que se pierda agua de la superficie a una velocidad excesiva.
Muchos de los operarios encargados de ejecutar estructuras de hormigón no acaban de ver la importancia de regar regularmente durante los primeros días las superficies de hormigón, pero es evidente que tiene una vital importancia para la correcta ejecución de los elementos, evitando entre otras cosas la aparición de este tipo de fisuras.
La longitud de la fisura puede variar desde unos pocos milímetros a más de un metro, siendo en principio de poca profundidad, aunque pueden llegar a alcanzar la totalidad de la sección del elemento.
La geometría de las fisuras en elementos de espesor uniforme suele seguir un patrón poligonal aleatorio o bien aparecer paralelas unas con otras, pero no tienen por que coincidir con la posición de los armados, por lo que no son consideradas de gravedad, a no ser que la profundidad alcanzada sea importante.
Geometría habitual de fisura por Retracción Plástica
En caso de tratarse de elementos de espesor variable encontraremos las fisuras en las zonas más delgadas, donde el efecto de la contracción es más acusado, por ejemplo en la zona superior de las bovedillas en el caso de forjados unidireccionales, discurriendo en éste caso longitudinalmente sobre el río de bovedillas.
Debido a que éstas fisuras se producen en estado plástico, es decir, antes de que el hormigón haya adquirido resistencia, la rotura no presenta un aspecto limpio, los labios son borrosos y poco definidos, no agudos y angulosos como ocurre con las fisuras aparecidas con el hormigón ya endurecido. Esto es causado a que al no haber adquirido todavía la resistencia, la masa rompe bordeando el árido, no atravesándolo, lo que produce este tipo de rotura poco definida.
Esquema de fisuras transgranulares o intragranulares
Grandes dosis de cemento, elevadas relaciones agua/cemento, cementos molidos muy finos o mezclas muy ricas en finos favorecen la aparición de éste tipo de fisuras, junto con las circunstancias de evaporación mencionadas.
En resumen, las fisuras debidas a Retracción Plástica se originan por la Rápida Evaporación de la Humedad Superficial en las primeras horas de colocación del hormigón, presentan una geometría aleatoria que no tiene por que encontrarse sobre los armados, normalmente de escasa profundidad y de poca gravedad más allá de la estética. Pueden ser evitadas protegiendo la superficie de hormigón del soleamiento fuerte o de los vientos, además de con un adecuado curado en las primeras horas.
Fisuras debidas a Movimientos durante la Ejecución
Muchos sois los que, tras haber leído la primera parte del artículo me habeis comentado que no acabais de ver este tipo de fisuras dentro de la clasificación que propongo, pero entiendo que al fin y al cabo son fisuras aparecidas en el hormigón, no son de origen estructural y son ocasionadas por errores de ejecución, así que, al menos, vamos a comentarlas para que se puedan reconocer cuando se encuentren.
Como ya decía en el anterior artículo, son debidas directamente a la mala ejecución de los elementos de hormigón, es decir, a esos factores propios de la colocación de encofrados, armaduras, vertidos u otras muchas circunstancias que marcan la diferencias entre un estructurista que sabe colocar hormigón y otro que no.
Una vez iniciado el fraguado del hormigón, no se ha adquirido completamente la resistencia de la masa, por lo que cualquier acción, por pequeña que sea, puede provocar la rotura del hormigón. Es lo que ocurre por ejemplo al desmochar o picar la cabeza de un pilar de hormigón por haberlo dejado demasiado alto respecto al forjado superior, o al desencofrar a golpes antes de que se haya adquirido suficiente resistencia, o simplemente desencofrar y hormigonar el forjado superior sin que el pilar pueda soportar todavía las nuevas cargas.
En definitiva, un sinfín de causas que hacen que la superficie de hormigón acabe por fisurarse. Son tantas las circunstancias que se pueden dar, que no creo que se pueda dar una clasificación de formas o de características que nos ayuden a definirlas, más bien habrá que echar mano en esta ocasión de la experiencia.
Por ejemplo, es muy habitual encontrarlas en planos inclinados, ya que si los trabajadores que lo ejecutan no son cuidadosos y toman las precauciones necesarias, el hormigón tenderá a descender hacia la parte inferior, o bien se acumulará en determinados puntos provocando bultos. Al final, acaban siendo parches bajo losas de escaleras, grietas horizontales sobre cubiertas inclinadas y cosas parecidas.
Cubierta inclinada de hormigónAl final, acaban apareciendo parches en los elementos inclinados para reparar las fisuras aparecidas
Fisuras debidas a Contracción Térmica Inicial
En primer lugar comentar que no debemos confundir las Fisuras por Contracción Térmica Inicial con las Fisuras de Retracción ya que unas son debidas a un choque de temperaturas en un periodo corto de tiempo, como veremos, mientras que las otras son debidas a los cambios de volumen que sufren los materiales por los cambios de temperatura, con un plazo de aparición más largo y con una casuistica diferente.
Las que voy a tratar, las debidas a Contracción Térmica Inicial, aparecen una vez finalizado el fraguado del hormigón, pero antes de los 6 o 10 primeros días de endurecimiento, en función del espesor del elemento. No se ha adquirido por tanto la resistencia definitiva en el hormigón, lo que hace que éste sea todavía bastante frágil y no tenga capacidad de resistir los esfuerzos de tracción que se producen.
La hidratación del cemento provoca una reacción exotérmica, es decir la liberación de calor durante el proceso de endurecimiento de la masa de hormigón. Esto provoca que, sobretodo en elementos de espesor considerable, la diferencia de temperatura en el interior de la masa y en la zona más en contacto con el ambiente exterior produzca una contracción del hormigón que acabe por fisurarlo, ya que la deformación se encuentra coartada por las capas interiores del hormigón, que al estar más calientes no se contraen tan rápidamente, provocando un esfuerzo de tracción superior al que puede soportar el hormigón en estas edades tempranas.
Evidentemente, hormigones con una mayor cantidad de cemento son más susceptibles de sufrir éste tipo de fisuras, ya que a mayor cantidad de cemento, mayor es la temperatura que se genera y por tanto mayor será la contracción debida al choque térmico con el ambiente exterior. Es de esperar la aparición de fisuras cuando la temperatura ambiente difiere en más de 20º de la temperatura interior, sobretodo en macizos de espesores considerables.
La fisuración aparece cuando la contracción se encuentra coartada, es decir, existe algún elemento que no permite que se produzca el movimiento de contracción y por lo tanto acaban produciéndose tracciones que fisuran el elemento.
Hay que tener cuidado con éste tipo de fisuras, pues pueden atravesar toda la sección del elemento, seccionando el monolitismo necesario para permitir el correcto trabajo del hormigón. Son por tanto unas fisuras de cierta gravedad.
La solución para evitar la aparición de dichas fisuras es tener en cuenta su aparición cuando estemos trabajando en ambientes muy fríos, con elementos de hormigón de espesores considerables y con elevadas cantidades de cemento, de manera que se pueda prever la colocación de juntas de contracción que permitan el libre movimiento de la masa en su proceso de endurecimiento. Los cambios volumétricos no producen las tensiones en sí mismos, sino que es la restricción de éstos cambios la que provoca las tensiones.
Las mencionadas restricciones pueden ser internas o externas. Son internas cuando es la propia masa del mismo elemento la que impide el cambio volumétrico en las capas más frías, mientras que se trata de una restricción externa cuando es otro elemento el que impide el movimiento de contracción.
Fisuras por contracción Térmica Inicial con Restricción Externa
Fisuras por contracción Térmica Inicial con Restricción Interna
Fisuras debidas a Retracción Hidráulica
Debido al proceso de secado de la masa de hormigón, tanto por la evaporación como por la combinación química del agua con el resto de componentes para producir el endurecimiento, se produce una pérdida de volumen en el elemento hormigonado, un acortamiento de la longitud en elementos longitudinales o un acortamiento de los lados en elementos másicos o superficiales.
Si este cambio volumétrico se encuentra impedido por algún otro elemento se producen tracciones superiores a las que puede resistir el hormigón, por lo que acaba fisurando la superficie del mismo.
Al contrario de lo que ocurre con el asiento plástico, la retracción hidráulica se produce con el hormigón endurecido, aunque la grieta puede confundirse por ser la geometría y posición de las fisuras muy parecidas en ambos casos. La diferencia fundamental es el plazo de aparición, que en el caso de la retracción hidráulica es desde los primeros 15 días hasta incluso un año después del hormigonado.
Habrá que fijarse p0r tanto en los labios de la grieta para poder diferenciar ambas tipologías, ya que si en el asentamiento plástico comentábamos que se trataba de una fisuración borrosa, intragranular, en el caso de la retracción hiodráulica, debido a que el hormigón ha adquirido cierta resistencia u monolitismo con el árido, se trata de una grieta más limpia, transgranular, rompiendo también el árido provocando un labio más agudo.
Algunas de las causas que pueden ocasionar Fisuración por Retracción Hidráulica son la pérdida de humedad al desecarse el hormigón y no recibir aportes adicionales de agua, debido sobretodo a un curado insuficiente en un ambiente muy soleado, con mucho viento u otras circunstancias que favorecen la pérdida de humedad.
Un exceso de finos o cuantías mínimas insuficiente favorecen también la aparición de este tipo de fisuras, pues se reduce la resistencia a tracción de la pieza que por lo tanto no es capaz de resistir las tensiones que se producen.
Cuanto mayor es la rigidez de una estructura, mayor coacción habrá entre los elementos, por lo que será más probable la aparición de fisuración al impedirse el libre movimiento de unos elementos respecto de otros.
Aparición de grietas en relación a la rigidez de la estructura
Los elementos más habituales donde nos podemos encontrar fisuración por retracción hidráulica son losas y forjados, muros y vigas.
En las losas pueden aparecer formando cuadrículas, no necesariamente sobre los armados en forma de piel de cocodrilo, tal como nos mencionaba el amigo Eduardo (@hidrodemolicion) en los comentarios de la primera parte del artículo. Por cierto, no os perdáis los contenidos de Eduardo hablando del sistema de demolición con agua, es verdaderamente sorprendente. Podéis encontrarlo en su página web pinchando aquí. Me gusta recomendar temas que me parecen interesantes.
Una vez hecho el paréntesis, volvemos al tema. También pueden aparecer sobre las bovedillas en forjados unidirecconales, ya que es la zona de menos espesor y por tanto más débil. Se podrán diferenciar de otras fisuras estructurales por la rotura o no de la bovedilla, ya que si no está rota, la fisura no será estructural, por lo que lo más probable es que sea de retracción hidráulica.
En el caso de los muros puede llevar también a confusión, pues aparecen el la parte superior del muro y en los laterales, de forma continua, lo que puede llevar a pensar que atraviesan completamente el espesor del muro, pero en realidad lo que ocurre es que siguen el trazado del armado sin profundizar más allá del mismo.
Retracción hidráulica en muros.
El propio terreno ejerce coacción impidiendo la deformación del muro, por lo que si no se han dejado juntas de retracción el muro acaba por presentar éste tipo de fisuras a una distancia prácticamente constante, cada 10-12 metros.
Tendrán la máxima abertura en la coronación del muro, disminuyendo el espesor conforme baja la fisura hacia la base del muro, hacia la zona coartada.
La gravedad de este tipo de fisuras radica en la posición sobre los armados del hormigón, ya que los deja desprotegidos de la capa de recubrimiento del hormigón, expuestos a los agentes exteriores que iniciarán el proceso de oxidación. Deber ser por tanto reparadas y tapadas cuanto antes.
Éste tipo de grietas se pueden evitar diseñando los elementos con suficiente flexibilidad como para soportar los cambios de volumen, cosa que es imposible en muchos casos debido a la necesidad de alcanzar una determinada resistencia. En caso de no ser posible solucionar en la fase de diseño, habrá que prever la colocación de armados superficiales que soporten las tensiones de tracción en estas zonas, además de colocar juntas de retracción a distancias suficientes para permitir el libre movimiento de los elementos.
Fisuración en mapa
En el anterior artículo, me comentaba el compañero Sergio Pena (@elblogdeapa) que la fisuración en mapa y la de afogarado eran en realidad el mismo tipo de fisuración. Yo también pensaba lo mismo hasta que me puse a escribir éstos artículos y a leer a diferentes autores hablando del tema.
Efectivamente, la causa que produce ambos tipos de fisuración es la misma, es decir, la desecación superficial de la masa de hormigón en relación a la humedad interna, lo que provoca retracción diferencial entre la superficie y el núcleo de las piezas, pero la diferencia se encuentra en la edad de aparición.
Mientras que las fisuras de afogarado aparecen en las primeras 6 horas de colocación, es decir, durante el estado plástico del hormigón, la fisuración en mapa aparece con el hormigón endurecido, entre 1 y 15 días después de haber sido colocado el hormigón.
Son de pequeña anchura y con una distribución anárquica, con escasa profundidad y poca importancia, ya que no están directamente relacionadas con la posición de los armados, aunque pueden coincidir puntualmente e iniciar un proceso de oxidación.
Fisuración en Mapa
Oxidación de Armaduras
Las fisuras por oxidación de armaduras, más que una fisura en si misma es una consecuencia de todas las demás. Teóricamente, el acero de refuerzo de un elemento de hormigón se encuentra protegido por el propio hormigón, por lo que es necesario que esa protección se rompa para que se produzca la oxidación, ya sea debido a una fisura que pone en contacto al acero con el ambiente exterior, una excesiva porosidad o bien que la profundidad de carbonatación que alcance al hierro.
En el momento en que se detecta la oxidación en un elemento de hormigón, se puede decir que es el principio del fin, antes o después será necesario reparar ese elemento, ya que la oxidación es un proceso que avanza a lo largo de la pieza hasta que se actúa para detenerlo.
Oxidación de Armaduras
En relación con el deterioro de armaduras, suelen confundirse la Oxidación de Armados con el Ataque por Cloruros, aunque los efectos son prácticamente los contrarios, pero las consecuencias son a cada cual más peligrosa.
En el caso de la Corrosión de Armaduras, el acero se encuentra expuesto al ambiente exterior por diversas causas, iniciándose un proceso de oxidación que provoca el aumento de volumen de las barras, el cual acaba por romper la capa de hormigón que las recubre, con lo que aparece una grieta marcando claramente y cada vez más toda la longitud de la barra.
El volumen puede llegar a aumentar entre 2 y 10 veces, con lo que destroza todo recubrimiento que pueda tener alrededor, como se puede apreciar en las imágenes.
El hormigón acaba por desprenderse totalmente debido a la oxidación del armado interiorCorrosión de Armaduras Activas en Viguetas Prefabricadas
El Ataque por Cloruros se produce sobretodo en ambientes marinos, ya que los iones cloruros presentes en éstos ambientes penetran en la masa de hormigón a través de los poros, combinándose con el cemento para formar complejos de cloroaluminatos, que destruyen la película pasiva de la superficie de las armaduras.
Éstas reacciones producen, al contrario que en el caso de la corrosión, una disminución del volumen de la barra de acero, mostrando en el exterior no una fisura, sino un gel de color férrico.
Fuente: Apuntes de Curso de Patologías impartido por José Moriana Pericet, de la empresa CEMOSA
Cualquiera de los dos tipos de corrosión de las armaduras es extremadamente peligroso y requiere la intervención y reparación inmediata, pues el avance del problema es imparable mientras no se repare.
Tanto la corrosión como las picaduras provocan una pérdida de sección resistente en el acero, bajando su capacidad mecánica, además de perder la adherencia con el hormigón que la envuelve, lo que ocasiona la total pérdida de trabajo en conjunto, ya no son un elemento monolítico que trabaja en conjunto, sino que se separan y trabajan cada uno por su lado.
Parece evidente que, para evitar las fisuras por corrosión de armados, lo más importante es evitar cualquier otro tipo de fisuras para evitar el contacto del acero con el ambiente agresivo exterior. Esto puede parecer difícil, visto la variedad de fisuras que podemos encontrarnos, pero la solución es bien sencilla… Simplemente hay que construir bien, hay que mimar al hormigón en su colocación, darle todos los cuidados que sabemos que necesita, que no son tantos, pero es necesario que el que lo coloca sea consciente de ellos.
Conclusión
Gran cantidad de las fisuras que hemos visto se pueden resolver con unas pocas buenas prácticas, como son mantener la humedad que necesita el hormigón mediante un correcto curado, mantener los recubrimientos necesarios, prever las deformaciones colocando juntas y proyectar con el hormigón adecuado al ambiente donde se va a colocar.
Puede parecer una conclusión excesivamente simplista, y lo es, pues son muchas las circunstancias que influyen en la aparición de fisuras, como hemos visto, pero con estas cuatro acciones solucionaríamos la gran mayoría de ellas. Es fácil, ¿no? Pues tenemos que transmitir esa simplicidad a los que ejecutan nuestras estructuras para que, al menos estas cuatro claves las tengan en cuenta y sean conscientes de las consecuencias.
Hasta aquí el artículo, espero que os haya resultado interesante.
Quiero volver a agradecer a las fuentes con las que he contado para la redacción del artículo, como el libro “Hormigón Armado I; Materiales. Ejecución. Control. Patología” del Dr. Álvaro García Meseguer.
También he utilizado la documentación entregada en diversos cursos sobre patologías a los que he tenido la suerte de asistir, como el curso “Patologías en la Edificación” impartido por José Moriana Pericet en el Colegio de Arquitectos de Valencia, al que le quiero dar un agradecimiento especial y también el curso “Patología en la Edificación para Informes Técnicos de Edificios” impartido por D. Manuel Muñoz Hidalgo y organizado por el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Valencia.
Además, en esta ocasión he consultado también la web de la Asociación Argentina de Hormigón Elaborado, en la que me he encontrado con artículos interesantes sobre hormigón.
Espero que os haya parecido interesante el artículo, ¡¡¡ahora os toca a vosotros!!! Os invito a participar en los comentarios aportando vuestras experiencias en estos temas. Lo realmente enriquecedor de este blog son vuestros comentarios, así que dejad vuestras impresiones, estaré encantado de leeros.
Dentro de pocas fechas llegara el mes de marzo, ese mágico mes para los valencianos donde se celebra la festividad de San José, es decir… ¡¡¡LAS FALLAS DE VALENCIA!!!
Uno de los elementos típicos de estas fiestas son las reuniones de los falleros para compartir actos, comidas, cenas, bailes, risas y en definitiva mucha fiesta y alegría, pero la gran cantidad de gente que se reune para estos actos hace que los casuales falleros utilizados durante todo el año se queden pequeños, lo que hace necesario la instalación de construcciones auxiliares que permitan acoger a todos los participante, son las carpas.
Actividades junto a la carpa durante las fallas
Las carpas son construcciones auxiliares desmontables de diferentes dimensiones en función de las necesidades, construidas habitualmente con estructura metálica de acero o aluminio y cubierta con lonas que cobijan a los usuarios de las posibles inclemencias del tiempo.
Hasta el año pasado, los trámites administrativos para su instalación en la vía pública eran relativamente sencillos, pues simplemente con un plano de dimensiones de la carpa, indicar cortes de calles y unos pocos datos más era suficiente para obtener los permisos sin precisar siquiera la intervención de ningún técnico en la redacción de la documentación.
Esta circunstancia ha cambiado, al menos en el ayuntamiento de la ciudad de Valencia, donde a partir de este año se exige la intervención de un técnico colegiado que se encargue de la redacción de un Proyecto de Instalación y Actividad de la Carpa, además de firmar un certificado que asegure que la instalación se ha realizado según las indicaciones de dicho proyecto, asumiendo así ciertas responsabilidades.
Esta nueva exigencia a cogido desprevenidas a muchas comisiones falleras, las cuales no han contado con el asesoramiento adecuado para la redacción de esta documentación, lo que ha llevado al ayuntamiento a desestimar la documentación presentada, pedir documentación adicional y a exigirles el cumplimiento de las nuevas exigencias.
En este articulo pretendo explicar de manera clara la documentación que exige el ayuntamiento, detallando como lo he hecho yo como técnico colegiado para las comisiones que me lo han solicitado, las cuales no han tenido ningún tipo de problema para la tramitación y obtención de permisos.
En primer lugar hay que comprobar detenidamente cuales son las exigencias que hace el ayuntamiento y la enumeración de documentos a presentar. Como he dicho, para la redacción de dicha documentación es necesaria la intervención de un técnico colegiado.
El listado de documentación y las exigencias del ayuntamiento puedes leerlas en el siguiente documento (pincha aquí)
Además del técnico, según se indica en el documento del ayuntamiento será necesario designar a un Coordinador de Seguridad, el cual será el responsable durante los actos y actividades de que se cumplan las medidas de prevención de riesgos para evitar posibles accidentes o para que en caso que ocurran dichos accidentes, el publico o los falleros que se encuentran participando de la actividad no se vean afectados.
Dejadme que me centre en la documentación técnica, que es lo que mejor se me da. Las carpas falleras no dejan de ser locales donde se van a realizar unas actividades que, aunque de manera temporal, van a albergan a un número mayor o menor de personas, por lo que deben ser tenidas en cuenta ciertas condiciones para garantizar que dichas actividades se desarrollen con seguridad, sin riesgos para los ocupantes de la carpa, por lo que se hace necesario la redacción de un proyecto de instalación y actividad de la carpa.
En dicho proyecto se definirán aquellos extremos que puedan afectar a la mencionada seguridad, como la estabilidad de la estructura, la capacidad de evacuación en caso de urgencia, las protecciones contra incendios y otras muchas que en un momento mencionaremos.
Antes que nada tendremos que seleccionar al técnico que se encargará de redactar esa documentación y de asegurarse que las condiciones de la instalación colocada son adecuadas.
Considero que es importante que los presupuestos que presenten los técnicos estén completamente detallados, describiendo las actuaciones a realizar, las visitas, inspecciones, comprobaciones, documentos a redactar y todo lo que sea necesario para la tramitación de los permisos, pues de lo contrario podemos encontrarnos con sorpresas inesperadas o incrementos de precios.
El rango de precios entre los que considero que debe encontrarse el encargo, teniendo en cuenta los desplazamientos, el tiempo de redacción de documentación, seguros técnicos y otros gastos, debería estar entre los 400€ y los 700€, según el tamaño de la comisión, tamaño de carpa, si hay escenarios al aire libre para conciertos o disco móvil, zonas de fuegos, puestos de comidas, churrería u otras muchas circunstancias que pueden no solo complicar el proyecto, sino también incrementar el riesgo que tiene que asumir el técnico con su responsabilidad. Estos precios pueden llegar a superar ampliamente los 1000€ en el caso de tratarse de fallas de mayor relevancia, con grandes monumentos, importantes espectáculos y gran afluencia de público. Como veréis en el ejemplo de proyecto que adjunto al final del artículo, no es un documento complicado, pero lleva un tiempo prepararlo y redactarlo.
En mi caso, el modelo de presupuesto que utilizo es el que puedes ver si pinchas aquí. Como puedes ver, intento definir completamente la intervención y explicar detalladamente cuales son los trabajos que voy a tener que realizar para completar un encargo con garantías para la comisión.
Una vez esta decidido el técnico que va a hacerse cargo de la redacción de la documentación, hay que confiar en él. Es la persona que conoce las exigencias y sabe como plasmarlas en el proyecto para no tener problemas con posterioridad. A estas alturas del encargo, si no se tiene plena confianza en el técnico que se ha escogido, es mejor cambiar en este momento… ¡¡¡Es la última oportunidad!!!
Para la redacción del proyecto, el técnico deberá conocer la actividad que se va a desarrollar, así como otros muchos aspectos que deberá tener en cuenta, por lo que es aconsejable por su parte solicitar a la comisión toda esta información de una sola vez, de manera que no tenga que estar continuamente preguntando por datos a cada paso que va avanzando. Mantener una comunicación fluida entre el técnico y la comisión es muy aconsejable.
En mi caso he preparado una listado de información, el cual adjunto com anexo en el propio presupuesto de honorarios, de manera que desde el primer momento la comisión sepa lo que me tiene que facilitar para que pueda completar el encargo en los plazos que acordemos y con la calidad necesaria para que el ayuntamiento acepte la documentación a la primera.
El listado de información que solicito a las comisiones puedes verlo pinchando aquí.
El siguiente paso que deberá realizar el técnico será una toma de datos de la ubicación de la carpa y de la demarcación, anchos de calles, pasos laterales, cortes de calles, desvíos de tráfico, modificaciones de servicios urbanos, ubicación de contenedores y otras muchas circunstancias que deberán reflejarse en el documento para informar adecuadamente al ayuntamiento y para evitar encontrarnos con sorpresas a la hora de instalar alguno de los elementos previstos.
Con toda la información facilitada y la toma de datos realizada llega el momento de preparar la documentación. Los apartados mínimos de que debe constar se encuentran muy bien definidos en la documentación entregada por el ayuntamiento a las comisiones, pero si os parece voy a hacer unos pequeños comentarios a cada uno de los apartados.
Memoria descriptiva de la actividad
Deberá reflejar la descripción pormenorizada de la actividad que se va a realizar en la carpa, como pueden ser cenas o comidas de los componentes de la comisión, actividades infantiles, espectáculos, entregas de premios y un largo etcétera de actos que pueden ser programados en el interior de la carpa.
También se indicara aquí los datos del titular de la actividad, es decir, la comisión fallera, con el nombre completo, NIF, dirección fiscal y el representante con todos sus datos, incluso un contacto para posibles incidencias.
Justificación del emplazamiento, donde se indicará porque se ha elegido determinada ubicación para la colocación de la carpa. Es importante indicar por ejemplo la menor repercusión sobre el trafico, ancho de calle adecuado, cercanía a la zona de actividades o cualquier otra circunstancia que haya llevado a tomar la decisión de la ubicación.
Será importante también indicar la incidencia de la carpa en el entorno, es decir, si afecta a servicios públicos, accesos a garajes, paradas de autobús, ubicación de contenedores, etcétera.
Memoria técnica constructiva
En la gran mayoría de ocasiones, éste apartado deberá ser completado con la documentación que aporte el instalador de la carpa. Hay que tener en cuenta que el técnico que redacta el proyecto que nos ocupa no ha diseñado ni dimensionado la carpa, por los que se deberá adjuntar el proyecto de fabricación de la carpa.
Puede ocurrir que la empresa con la que se contrate la instalación de la carpa tampoco tenga dicha documentación por ser un intermediario, pero tiene la obligación de aportarla, así que hay que exigirle a la hora de contratar que se encargue de conseguir esa documentación por parte del fabricante. Es una documentación OBLIGATORIA sin la cual la carpa no tendría autorización para ser montada ni comercializada, ni por supuesto recibirá permiso por parte del ayuntamiento para ser instalada. Seguro que el proyecto existir, existe… Solo hay que conseguirlo.
En mi caso, lo que hago en este apartado es explicar que el proyecto ha sido realizado por otro técnico y que se adjunta en el anexo correspondiente.
Memoria de medidas contra el fuego
En este apartado se describirán tanto las protecciones activas como las pasivas contra el fuego. Dentro de las protecciones activas se encontraran los extintores o medios de extinción de incendios, que serán determinados por el técnico en función de las características de la carpa, tamaño, aforo, etcétera. Lo normal es que se tenga previsto al menos un extintor de tipo 21A-113B y un extintor de CO2 en el entorno del cuadro eléctrico.
Entre las protecciones pasivas tendremos en cuenta la iluminación de emergencia, la señalización, los puntos de evacuación. Además, tanto la lona como la propia estructura de la carpa deberán tener ciertas características frente al fuego, como un determinado tiempo antes de colapsar, que no gotee cuando prende o bien que no emane gases tóxicos mientras se quema.
Se aportara también en este apartado el certificado de comportamiento ante el fuego de la lona que cubre la carpa, según el cual se asegurará lo que he comentado en anterior párrafo. En la gran mayoría de ocasiones, esta deberá ser de clasificación M2.
Esta certificación, al igual que el proyecto de fabricación de la carpa, deberá ser aportado por el instalador, ya que el técnico no puede conocer las características de la tela que compone la lona a no ser que la analice con un laboratorio o realice ensayos para comprobar la resistencia al fuego, peor en ese caso los propios ensayos habrían acabado con la lona.
Es importante comprobar que la lona certificada se corresponde con la lona instalada, por lo que el certificado deberá definir perfectamente la lona a la que se refiere y la propia lona deberá llevar identificación que permita la comprobación.
Memoria del sistema y calculo de la evacuación
Como os podéis imaginar, este es un punto muy importante dentro del proyecto, pues define como van a poder salir las personas de dentro de la carpa en caso de emergencia. Es evidente por tanto que uno de los puntos que habrá que definir serán las vías de evacuación, es decir. Por donde va a salir la gente, que tamaño tienen las salidas, cuanta gente puede salir en un determinado tiempo.
Normalmente, las salidas de las carpas se encuentran atadas con cuerdas, dejando una única entrada. Esta circunstancia debe ser tenida en cuenta, pues en caso de que la anchura de la entrada no sea suficiente para permitir la completa evacuación en un determinado tiempo, habrá que disponer de salidas alternativas señalizadas y, sobretodo, abiertas durante el transcurso de la actividad, o al menos desatadas las mencionadas cuerdas para permitir la evacuación.
También es importante la zona inmediatamente exterior de la carpa, pues si resulta que se produce una emergencia y la gente empieza a salir por unas fantásticas y amplias vías de salida, pero justo en el exterior se encuentran con una pared, difícilmente podrán evacuar, se formará un tapón que no permitirá la salida de la carpa a la velocidad prevista. Lo mismo ocurre si se encuentran coches aparcados justo en estas salidas.
Hay que tener por tanto en cuenta la zona a la que se sale en caso de emergencia, comprobando que es un área despejada suficientemente amplia como para albergar a la gente que sale de la carpa. Importante por tanto hacer hincapié en la prohibición de aparcar en esas zonas.
Si importante es el ancho de las puertas o las vías de evacuación, mas importante si cabe son los anchos de los recorridos de evacuación, es decir, el ancho de los pasillos que la gente tendrá que recorrer para alcanzar la salida. Hay que dejar clara la obligación de mantener despejada una anchura mínima, dentro de la cual no se pueden colocar mesas, sillas, escenarios ni nada que entorpezca la salida de las personas en caso de emergencia.
Por ultimo, en este apartado se debe hacer un calculo del aforo previsto, en función del cual se dimensionaran el resto de elementos. Este aforo puede calcularse con una proporción de X personas por cada m2, como indica la normativa, aunque creo que es mas realista contar con la previsión real, es decir con el número de personas que la comisión estima que van a estar en el interior de la carpa, pues seguramente será un numero mas real que el considerado por la normativa.
Memoria de la instalación eléctrica
Este punto es aconsejable que cuente con la colaboración de la empresa que se va encargar del montaje de la instalación eléctrica, pues son los que conocen la instalación que se va a realizar, suelen ser en muchos casos electricistas que pertenecen a la propia comisión, saben el cuadro eléctrico que se va a utilizar, el punto de conexión a la red o el esquema unifilar. Por lo tanto el técnico deberá simplemente comprobar que la instalación prevista por la empresa se ajusta a la normativa.
Hay que tener en cuenta que no estamos considerando alumbrados de calles ni guirnaldas exteriores, sino únicamente la instalación eléctrica interior de la carpa, alumbrado, emergencias, tomas de corriente y poco más. En caso de carpas de mayores dimensiones si que sería necesario redactar este apartado considerando otros muchos condicionantes normativos.
Se enumeraran en este punto los puntos de luz a instalar, tomas de corriente, focos o cualquier otra necesidad eléctrica dentro de la carpa, aunque la definición definitiva se realizara en el plano correspondiente.
Entra dentro de este apartado la definición de la iluminación de emergencia, donde se describirá el tipo de luminarias a utilizar, cuantas serán necesarias, iluminación mínima que deberán aportar y otras características técnicas. Se definirá en los planos la ubicación de estas luminarias.
Otros
Dentro de éste apartado genérico, el ayuntamiento pide que se le especifiquen las dotaciones higiénicas y sanitarias que se van a poner a disposición de las personas que vaya a participar en las actividades. Se puede contar con las dotaciones higiénicas del propio casal fallero, aunque es conveniente especificar la instalación de cabinas de urinarios químicos en la vía pública para cuando el aforo sea máximo o para completar la dotación en momentos en que la gran cantidad de público lo exija.
También especificaremos en éste apartado las condiciones de accesibilidad a la carpa para personas con movilidad reducida. Normalmente, las carpas se instalarán a nivel de calzada, por lo que no existirá ningún tipo de escalón que impida el acceso con sillas de ruedas, aunque si no fiera el caso habría que especificar la instalación de rampas de acceso.
También habrá que definir la anchura mínima de los pasillos y zonas de paso, que deberá ser suficiente para permitir el paso y la maniobra con sillas de ruedas.
Planos
De todos los planos necesarios, el que cobra una mayor importancia para la tramitación en el ayuntamiento es el de emplazamiento, en el cual deberá reflejarse la ubicación de las actividades que se van a realizar, la carpa, los monumentos falleros y todo aquello que vaya a encontrarse instalado en la vía pública.
Plano de emplazamiento y actividades en la demarcación
Hay que destacar en este plano las zonas de acceso para los servicios de emergencias, así como los cortes de calles y las vías de circulación alternativas, cambios de sentido de circulación, etcétera. En caso de que se produzca una emergencia, los servicios de primeros auxilios no pueden estar pensando por donde van a acceder o bien si la calle por donde pretenden entrar está obstaculizada por un monumento fallero o una carpa, por lo que deben saber de antemano, gracias a éste plano, cual es el camino previsto para prestar la asistencia necesaria en el menor tiempo posible.
En caso de que queden accesos a garajes dentro de la zona cortada al tráfico, habrá que tener prevista una vía de acceso para los vecinos que tengan sus vehículos en dicho garaje, de manera que puedan convivir ambas necesidades sin problemas.
El resto de planos irán encaminados a definir las medidas de la carpa, distribución, instalaciones, iluminación, medidas contraincendios, evacuación y todo aquello que se considere relevante para la completa definición de la actividad, siendo en cualquier caso muy esquemáticos.
Plan de autoprotección
Esté es el último punto que nos pide el ayuntamiento en el proyecto. Se trata de un plan en el que se debe prever las actuaciones a llevar a cabo en caso de cualquier tipo de emergencia posible, de manera que las personas responsables sepan como actuar en cada situación.
Para hacerlo bien, es conveniente ser pesimistas, es decir, todo aquello que pensemos que pueda pasar lo tenemos que reflejar, por remota que nos parezca la posibilidad de que ocurra, de manera que se pueda describir el procedimiento de actuación, a quien llamar, como actuar o donde trasladar a las personas afectadas.
Hay que tener en cuenta que tienen que haber cierto número de personas, equipo de emergencias, que deben ser conocedoras de este plan, de manera que en cualquier actividad prevista siempre haya alguien de éste equipo presente, por si acaso.
Para la mayoría de las comisiones, con estos datos en el plan de autoprotección será suficiente, pero en caso de comisiones importantes, con mucha afluencia de público durante sus actividades, el plan de autoprotección deberá ser mucho más exhaustivo y más detallado.
Certificado Final de la Instalación
Una vez terminado el proyecto, presentado en el ayuntamiento y concedido el permiso, llega el momento de la instalación de la carpa, viene la empresa instaladora para realizar el montaje pero, con las nuevas exigencias municipales no es suficiente, sino que es necesario que un técnico colegiado se responsabilice de la instalación, es decir, que certifique que la misma se ajusta a las condiciones expresadas en el proyecto redactado, cumple con las medidas de prevención previstas, la lona coincide con la certificada o la estructura es la misma que se había previsto.
En definitiva, el técnico que redacta y firma el certificado se responsabiliza de que todo esté correcto y montado según proyecto, de manera que si algo pasara, tendría que responder de la instalación y podría verse implicado en sanciones o incluso responsabilidades penales, por lo que no será extraño que el técnico responsable no firme el certificado de no estar todo correcto… ¡¡¡habrá que velar por que lo esté!!!
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Como veis , la exigencia para la instalación de las carpas ha cambiado un poco. En absoluto se ha complicado, pues la documentación exigida no es en difícil de cumplir, aunque se introduce la obligatoriedad de la intervención de un técnico que describa y se responsabilice de la actuación.
Es evidente que me pongo a disposición de cualquier comisión fallera para el asesoramiento o redacción de la documentación. Podéis poneros en contacto conmigo a través del correo electrónico que se puede encontrar en éste mismo blog, o bien dejar un comentario en el post con datos para que me pueda poner en contacto con vosotros, estaré encantado de poder resolver cualquier consulta que tengáis sin ningún tipo de compromiso.
Espero que el artículo haya servido de para resolver las dudas que hubieran podido surgir y para ayudar a las comisiones falleras en la tramitación de la documentación.
Si os ha surgido cualquier duda sobre la documentación, podéis consultarme lo que queráis a través de los comentarios del post, estaré encantado de poder ayudaros.
Si te ha parecido interesante o práctica la información puedes compartirlo con tus fallas vecinas o amigas, igual a ellos también les puede resultar de utilidad.
Enrique Alario · Arquitecto Técnico Valencia · Máster en Tecnología de la Edificación · Perito Judicial
Durante la ejecución de Estructuras de Hormigón o bien una vez finalizadas éstas, a menudo nos encontramos con pequeñas fisuras en la superficie de un forjado, o cada cierta distancia en toda la altura de los pilares o haciendo cuadrícula en una solera de hormigón o en una losa. Aquel que no está metido en el mundo de las patologías puede no darle importancia a éste tipo de fisuras, pues no son debidas a causas de fallos estructurales que puedan derivar en un colapso, pero vamos a ver que si que pueden llegar a tener una cierta importancia en la durabilidad de los elementos que las sufren.
Como bien dice el Dr. Álvaro García Meseguer en uno de sus libros (ver referencia al pié) «La fisuración del hormigón es como la fiebre en los enfermos: nos indica que algo anormal sucede», así que lo primero que debe plantearse un técnico cuando se encuentra frente a una fisuración o agrietamiento en la superficie de un elemento de hormigón será buscar la causa origen de la fisuración para poder concretar si existe un problema y poder darle solución si la precisa.
Primero habrá que diferenciar si la fisura es estructural o no estructural, para lo que habrá que estudiar características que presentan las fisuras encontradas, teniendo en cuenta entre otros los siguientes aspectos:
En cuanto a su geometría habrá que estudiar si el trazado de la grieta va ligado a armaduras, el ancho de la grieta, la profundidad.
En que momento aparece la fisura respecto al proceso de fraguado y endurecimiento del hormigón, durante la puesta en servicio de la estructura, al poco de hormigonar, durante época fría o calurosa…
La evolución de la fisura, si se ha parado (muerta) o se sigue abriendo (viva), variaciones que se produzcan en su anchura o longitud.
La ubicación de la fisura, si tiene fuerte insolación o bien se encuentra en una orientación fría.
Las características del hormigón empleado, el árido utilizado, la proporción de agua o el proceso de ejecución del mismo.
En base a estas características que podamos observar en las fisuras que nos encontremos, se podrá empezar a definir si se trata de una fisura estructural o no estructural y empezar a estudiar el tratamiento que le daremos.
Hay que diferenciar grietas de fisuras
Hasta el momento estoy hablando indistintamente de grietas y fisuras, aunque muchos autores proponen diferentes definiciones para ambas. En unos casos se dice que se trata de una fisura hasta que ésta alcanza una determinada dimensión, a partir de la cual se considera grieta. Otros autores, sin embargo, prefiere denominar fisura a la abertura no causada directamente por esfuerzos estructurales, llamando grieta a la que afecta a la estructura o es causada por fallo de la estructura.
Otra diferenciación es la que considera que las grietas se producen en elementos propiamente estructurales y las fisuras son las que se producen en elementos no estructurales, como tabiques o revestimientos, aunque puedan estar ocasionados por la estructura que los sustenta. Para éste post, si no os importa, voy a seguir utilizando ambos términos indistintamente.
Otra definición que deberíamos tener en cuenta es la que diferencia la fisura estructural de la no estructural. Entenderemos fisura o grieta estructural a aquella que es originada por causas mecánicas o de esfuerzos de la propia estructura, como acciones de compresión o tracción, flexión, cortante, torsión o punzonamiento.
Entenderemos las no estructurales a aquellas fisuras originadas por los procesos de fraguado y endurecimiento del hormigón, por una mala ejecución, incorrecta colocación de armados, escasos recubrimientos, fallos durante el vertido, el curado y un largo etcétera de circunstancias que pueden llegar a provocar la aparición de éste tipo de fisuras.
Consecuencias
En principio, mucha gente puede llegar a pensar que las fisuras no estructurales no tienen por que ser importantes, incluso algunos pueden restarle toda importancia e incluso no considerar necesario tenerlas en cuenta ni repararlas, pero nada más lejos de la realidad.
Como todos sabemos, y sino os lo digo yo, uno de los principales enemigos de las estructuras de hormigón, incluso diria que de las edificaciones en general, es la presencia de humedad, pues es el agente que provoca gran parte de los problemas que se pueden presentar.
También sabemos que el hormigón armado ofrece por si mismo una protección frente a la humedad a los elementos susceptibles de ser afectados por la misma, es decir, a las armaduras de refuerzo, pues por medio del espesor de recubrimiento se consigue que la humedad no los alcance o que si lo hace, la alcalinidad del propio hormigón evite la oxidación del acero.
Ahora bien, ¿que ocurre si el ambiente exterior alcanza al armado de refuerzo? ¿que ocurre si se carbonata el hormigón? ¿que ocurre si pierde ésta alcalinidad protectora, si baja su PH?
Este proceso le ocurre al hormigón en contacto con el ambiente exterior, baja su nivel de PH afectando a la alcalinidad, se carbonata, se vuelve más ácido y esto hace que, de alcanzar la profundidad donde se encuentra el acero, éste quede desprotegido y acabe oxidando.
Pues bien, como hemos visto, siempre que el espesor de recubrimiento sea el adecuado el acero quedará protegido (en principio), pero si se produce una fisura, por muy superficial y no estructural que sea, ésta puede ser la vía por la que la humedad se acerque más al armado en el mejor de los casos o incluso llegue a dejarlos al descubierto en el pero, quedando por tanto desprotegido e iniciándose por tanto el proceso de corrosión en ese punto.
Ésta consecuencia, por sí misma, creo que podría ser suficiente para considerar la reparación de las fisuras no estructurales, pues afecta directamente a la durabilidad del elemento de hormigón, pero además de eso, éstas fisuras nos están indicando que seguramente algo se ha hecho mal. Puede que los recubrimientos no sean los adecuados, o que no se haya realizado un correcto curado del hormigón, o que se haya desencofrado antes de tiempo, pero en definitiva tienen una causa que normalmente es una mala ejecución o la presencia de alguna circunstancia que ha hecho que las características del hormigón acaben por no ser las que deberían y por lo tanto nos deben poner en alerta.
Bien es verdad que en muchas ocasiones no tienen mayores consecuencias a corto plazo y se resuelven tapando, pero al menos creo que, antes de tapar sin más, deberíamos pararnos un poco a pensar si nos están indicando algo más allá que pueda afectar a la durabilidad final del elemento.
Tipos de Fisuras No Estructurales
No es mi intención soltaros un tostón, por lo que si os parece, en éste artículo me limitaré a enumerar algunas de las fisuras no estructurales más habituales que nos podemos encontrar, con una pequeña descripción, dejando para el siguiente post la descripción pormenorizada de cada uno de los tipos, concretando definiciones, causas, detección, identificación y consecuencias. Así que no me lo toméis en cuenta si no acaba de quedar clara algún tipo de fisura, un poco de paciencia y en el próximo lo aclaramos todo, así os dejo tiempo para que me hagáis las preguntas que os surjan para poder resolverlas en el siguiente artículo.
No pretendo tampoco hacer una enumeración exhaustiva de todos los tipos de fisuras no estructurales, sino que lo que pretendo es comentar las que me parecen más representativas y habituales, aunque si alguno de vosotros considera que me dejo alguna que os parece relevante, no dudéis en compartirlo con los compañeros a través de los comentarios.
En principio considero que se tendría que hacer una primera división de las fisuras no estructurales en función del estado en el que se encuentra el hormigón cuando aparece la fisura, diferenciando las que se producen en estado plástico, es decir, cuando el hormigón no ha fraguado y las que se producen en estado endurecido, aunque no se haya alcanzado la totalidad de su resistencia.
El primer tipo de fisuras, las de estado plástico, aparecen al poco tiempo del hormigonado, durante el proceso de secado y son consecuencia de los procesos de pérdida de agua de la masa del hormigón. Se evidencia entonces la importancia de la proporción de agua para la masa del hormigón, así como mantener la humedad suficiente para la correcta transformación química que se produce en el hormigón durante ésta fase.
Dentro de las fisuras que se producen durante el estado plástico del hormigón nos encontramos las fisuras debidas al Asentamiento Plástico y las debidas a la Retracción Plástica.
FISURAS POR ASENTAMIENTO PLÁSTICO
En el primer caso, el Asentamiento Plástico se produce por la segregación de los sólidos de mayor densidad que tienden a bajar y el agua a ascender a la superficie, disminuyendo la concentración de sólidos en la zona más superficial y quedando por tanto debilitada ésta zona, evidenciando una fisuración sobre las zonas donde se encuentra con los armados, quedando éstos marcados en superficie y por lo tanto desprotegidos por recubrimiento alguno de hormigón.
Sección Esquemática de Asiento PlásticoFisuración por Asiento Plástico
FISURAS POR RETRACCIÓN PLÁSTICA
La retracción plástica está relacionada con la tensión capilar del agua en los poros del hormigón, la cual al evaporarse provoca una pérdida de volumen del hormigón que se traduce en una fisuración superficial que no tiene por que seguir la dirección de los armados. Cuando se produce la desecación superficial del hormigón en estado plástico aparecen las llamadas Fisuras de Afogarado o también Fisuras de Exudación, entre las cuales hay ligeras diferencias en las que no pretendo entrar en detalle.
Dentro de la otra subdivisión de fisuras no estructurales nos encontramos las que se producen cuando el hormigón se encuentra en estado endurecido. No confundir con el hormigón terminado, con toda su capacidad resistente, sino en el hormigón que sigue su proceso de endurecimiento pero ya no es una masa plástica, sino que ya ha fraguado.
FISURAS POR MOVIMIENTOS DURANTE LA EJECUCIÓN
Una de las fisuras más habituales que por desgracia nos solemos encontrar de éste tipo son las que se producen por movimientos durante la ejecución. Digo desgraciadamente porque son muy fáciles de evitar, simplemente ejecutando correctamente los encofrados, cosa que no siempre ocurre y nos encontramos éstas fisuras, o más bien roturas en muchos casos.
Rotura en cabeza de pilara por movimientos estructuralesFisuras no Estructurales debidas a movimientos durante la ejecución.
Se producen por movimientos que sufren los encofrados o los propios armados cuando el hormigón no ha alcanzado suficiente resistencia, aunque ya ha fraguado.
La velocidad a la que se pretende construir no permite en ocasiones que algunos elementos alcancen una resistencia mínima para soportar a otros elementos, por lo que acaban sufriendo tensiones y movimientos que los fisuran e incluso llegan a romperlos como vemos en la primera de las imágenes.
En la mayoría de los casos, algo tan sencillo y barato como dejar el apuntalamiento durante uno o dos días más sería suficiente para evitar éste tipo de roturas.
FISURAS POR CONTRACCIÓN TÉRMICA INICIAL
Otro tipo de fisuras no estructurales en estado endurecido son las fisuras debidas a la Contracción Térmica Inicial. Como sabemos, el proceso de endurecimiento del hormigón produce un aumento de la temperatura de la masa una vez ha fraguado, lo que puede chocar con la temperatura ambiente provocando una contracción del hormigón.
La zona más exterior de la masa de hormigón se enfría más rápidamente, lo que hace que la diferencia de gradiente térmico cree un estado de tensiones que puede llegar a fisurar la masa cuando los movimientos que se producen se ven coartados. De ahí la importancia de la correcta colocación y ejecución de las juntas estructurales.
FISURAS POR RETRACCIÓN HIDRÁULICA
Las Fisuras por Retracción Hidráulica aparecen en zonas muy soleadas, con poca humedad ambiental. Se producen por la disminución de volumen de la masa endurecida debido a la reducción de humedad y a las reacciones químicas que se siguen produciendo durante el proceso de endurecimiento. Se puede asemejar mucho al asentamiento plástico, pues se produce también al coartarse el movimiento con los armados demasiado superficiales, pero se diferencia en que la aparición es en un plazo más tardía, cuando el hormigón ya ha endurecido.
En forjados puede aparecen en las zonas de menor espesor de la masa, como puede ser la zona sobre las bovedillas. En muros puede aparecer en la coronación del mismo, con un ancho decreciente al descender y con una separación uniforme.
Esquema de Fisuración por Retracción Hidráulica
FISURACIÓN EN MAPA
El siguiente tipo de fisuras no estructurales que considero que tenemos que mencionar es la llamada Fisuración en Mapa, producida una diferencia de gradiente de humedad entre la superficie de la masa y el núcleo central, lo que produce tensiones que acaban fisurando la superficie.
Son muy parecidas a las fisuras por contracción térmica inicial, diferenciándose en que unas son causadas por gradiente térmico y otras por gradiente de humedad.
Fisuración en mapa
FISURAS POR CORROSIÓN DEL ACERO
El último tipo de Fisuras No Estructurales que pretendo mencionar son las ocasionadas por Corrosión del Acero. Éstas fisuras pueden ser debidas a la aparición de otras de las que hemos hablado, que pueden haber facilitado el acceso del ambiente exterior hasta el acero de refuerzo, o bien pueden ser debidas a que la capa carbonatada exterior del hormigón ha alcanzado la profundidad a la que se encuentran los armados, ya sea por una mala ejecución del hormigón que lo ha dejado demasiado poroso o bien por un escaso recubrimiento, que ha dejado al acero en la zona más superficial donde la carbonatación llega aunque estando bien ejecutado el hormigón.
Fisuración por Corrosión de Armaduras
La corrosión de las armaduras provoca un aumento de volumen de las barras de acero, lo que crea tensiones en la superficie de hormigón y acaba por romperlo.
Si el ambiente previsto se modifica una vez terminada la estructura, puede acelerarse el proceso de oxidación, pues el espesor de recubrimiento dependerá de la agresividad a la que vaya a estar expuesto el hormigón. En caso de una estructura proyectada para estar protegida, si finalmente acaba estando expuesta sufrirá corrosión en menor plazo de tiempo, pues la profundidad de carbonatación será mayor que la prevista y por lo tanto el ancho de recubrimiento habrá sido menor, como sucede en la imagen.
Resumiendo
Las Fisuras No Estructurales pueden representar una vía de acceso del ambiente exterior o de la humedad al núcleo del hormigón, al acero de refuerzo y provocar por tanto el inicio de la degradación del elemento, bajando por tanto la durabilidad.
Son además la «fiebre» del elemento del hormigón, lo que nos pone alerta sobre el estado real del hormigón y sobre el modo en que ha sido ejecutado.
Como hemos visto, no todas las fisuras o grietas que encontremos en el hormigón son debidas a movimientos o esfuerzos estructurales, sino que en muchas ocasiones aparecen fisuras y grietas debidas al própio proceso de ejecución y endurecimiento del hormigón.
En ocasiones pueden ser de importancia y tienen que ser reparadas, en otras ocasiones no tienen tanta importancia, pero deben ser tenidas en cuenta para conocer la causa y actuar en consecuencia, pero en cualquier caso deben ponernos en alerta sobre una anomalía que ha ocurrido en el proceso, de manera que podamos resolver cualquier influencia sobre la durabilidad del hormigón que se ha colocado.
Evidentemente, no es ésta una lista exhaustiva de todos los tipos de fisuras no estructurales que pueden aparecer, incluso habrán autores que las clasifiquen de otra manera, les den otro nombre o las agrupen con otros criterios, así que si tenéis alguna opinión diferente a las que pueda haber comentado me encantaría conocerla y compartirla para que entre todos hagamos un artículo más completo y que cada uno de los compañeros que lo lea pueda llegar a sus própias conclusiones. Es una buena forma de que entre todos aprendamos, ¿no os parece?
Como resumen, las fisuras que se han comentado en el artículo son las siguientes:
Fisuras producidas durante el estado plástico
Asentamiento Plástico
Retracción Plástica
Afogarado
Fisuras producidas durante el estado endurecido
Movimientos durante la ejecución
Contracción térmica inicial
Retracción hidráulica
Fisuración en mapa
Oxidación del acero
En el siguiente artículo entraremos con un poco más de detalle en cada uno de los tipos de fisuras, con una descripción más pormenorizada, explicación de causas, tiempos de aparición y diferentes casuísticas.
También he utilizado la documentación entregada en diversos cursos sobre patologías a los que he tenido la suerte de asistir, como el curso «Patologías en la Edificación» impartido por José Moriana Pericet en el Colegio de Arquitectos de Valencia y también el curso «Patología en la Edificación para Informes Técnicos de Edificios» impartido por D. Manuel Muñoz Hidalgo y organizado por el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Valencia.
Mis agradecimientos a todos ellos.
Espero que el artículo os haya resultado interesante, al ser un tema complicado he intentado documentarme para ofreceros la mejor información que he podido, pero no obstante, como ya os he comentado, estaré encantado de recibir vuestras aportaciones a través de los comentarios.
¿Consideras que las Fisuras No Estructurales deben ser tenidas en cuenta? ¿Crees que pueden ser evitadas o aparecen sin que nada podamos hacer? ¿Conoces más tipos de fisuras de éste tipo?
¡¡¡No dudes en compartir tus opiniones a través de los comentarios, estaré encantado de leerte!!!
Sin duda, desde siempre la función más importante del arquitecto ha sido el diseño y desarrollo de proyectos de edificación para que cumplan con las necesidades de sus habitantes en cuanto a habitabilidad y para el disfrute estético, pero desde hace cierto tiempo, además de cumplir con éstas exigencias, se hace necesario cada vez más tener en cuenta los aspectos medioambientales a la hora de pensar en el diseño de los edificios.
Muchas son las opciones a la hora de decidir una determinada orientación, o un determinado vuelo para buscar una sobra o bien los aislamientos a utilizar en una edificación, pero ahora más que nunca hay que tener en cuenta la eficiencia energética del edificio a diseñar, por lo que los arquitectos tienen que tenerlo en cuenta para que sus proyectos cumplan con las normativas vigentes y con las exigencias, cada vez mayores en este aspecto, de los futuros usuarios. (más…)