Durante el periodo estival muchos edificios en nuestras playas han sido ocupados por sus propietarios e inquilinos para pasar sus vacaciones de sol y playa, pero una vez pasado éste periodo llega la hora de hacer el mantenimiento de los edificios, tan necesario como la que realizamos periódicamente a nuestros vehículos para garantizar el correcto funcionamiento.
Por todos es conocida la importancia que tiene realizar un correcto mantenimiento de nuestras edificaciones para que estén en perfecto estado para acoger de nuevo las vacaciones de numerosas familias, tanto un mantenimiento correctivo como preventivo, siendo quizá este último el que mayor importancia cobra en este tipo de edificios.
Como decía, al igual que los coches los edificios necesitan ser revisados periódicamente para garantizar su correcto funcionamiento y el de los elementos que lo componen. Es necesario revisar elementos como sumideros, juntas de dilatación, maquinaria, bombas, depósitos, piscinas y una larga lista de elementos del edificio que hacen que, aunque su presencia no sea percibida por los usuarios en algunos casos, los edificios garanticen la habitabilidad necesaria. El simple deterioro de extintores o el deterioro de garras de sujeción de conducciones puede dar lugar a situaciones peligrosas para el edificio y sus ocupantes, por lo que incluso la revisión de éste tipo de elementos debe ser tenida en cuenta.
Tras la utilización de los edificios durante las vacaciones, los propietarios e inquilinos de los mismos suelen detectar numerosos desperfectos, normalmente relacionados con goteras, grietas, funcionamiento de equipos y otros muchos que en algunos casos son difíciles de solucionar durante el periodo de máxima ocupación del edificio, por lo que hay que programar los trabajos para ejecutarlos en el periodo de poco uso del edificio, es decir, tras el verano.
Además de la revisión periódica de todos los elementos que dan servicio al edificio, es importante también revisar periodicamente el estado de la estructura que lo sustenta, ya que la elevada exposición ambiental que sufren estos edificios, por lo general ubicados cerca del mar, hace que muchos elementos estructurales se vean afectados y presenten lesiones.
Las lesiones estructurales más habituales en estos casos son las derivadas de la oxidación de armaduras de refuerzo del hormigón, lo que debe ser reparado lo antes posible para evitar que el paso del tiempo y la permanencia de la agresividad ambiental acabe por reducir considerablemente las prestaciones del elemento de que se trate. Puedes ver muchas de las consecuencias que te comento en anteriores artículos del blog, como "Con la cámara a cuestas... En la playa" o "otras consecuencias de la crisis".
Es habitual encontrar zonas del edificio en las que sea especialmente habitual la aparición de lesiones debido a sus circunstancias, como es el caso de sótanos, trasteros, garajes o cualquier espacio que se encuentre por debajo del terreno, en contacto directo con él, lo que favorece la aparición de humedades por capilaridad a través de los elementos de hormigón y a su vez la oxidación del armado de refuerzo de las estructuras.
Hay que tener en cuenta que, debido a la fecha de ejecución de éstas edificaciones, no se consideraba necesario como ahora tratar de frenar la ascensión capilar de humedades, sobretodo en estos suelos con el mar tan cerca.
Es importante detectar este tipo de lesiones cuanto antes, ya que la degradación que sufren es exponencial con el tiempo. Cuanto más deteriorado se encuentra, más se favorece la agresividad ambiental y por tanto más se degrada el elemento, por lo que una buena planificación preventiva de mantenimiento puede ahorrar mucho dinero a las comunidades en importantes reparaciones posteriores.
En muchos casos será muy interesante, cuando no necesaria, la intervención de técnicos cualificados, los cuales se encargarán de asesorar a la comunidad de propietarios sobre las actuaciones a realizar, diseñando un programa de mantenimiento tras estudiar el edificio y sus elementos.
En otros casos la presencia del técnico será necesaria para realizar reparaciones de mayor envergadura como pueden ser reparaciones sobre estructuras como las que hemos visto en las fotos, cubiertas o fachadas, donde los técnicos se encargan de estudiar el problema desde su origen, proyectar las soluciones adecuadas y controlar los trabajos de ejecución previstos, aportando una garantía de calidad técnica que no suelen aportar muchas de las empresas constructoras que habitualmente actúan en este tipo de edificios.
Normalmente, este tipo de trabajos es necesario ejecutarlos tras el verano y las obras no deberían durar más allá del siguiente verano, por lo que una correcta planificación de los trabajos y el control de plazos de ejecución que puede aportar un técnico cualificado puede llegar a ser de vital importancia para garantizar que el edificio se encontrará listo para ser usado durante el siguiente verano.
Aunque el tiempo entre veranos puede parecer suficiente para ejecutar cualquier obra no lo es tanto en algunos casos, por lo que es conveniente iniciar los mismos cuanto antes y planificarlos perfectamente, controlando a los contratistas para que cumplan con los plazos establecidos.
Por todo lo que he comentado, es el momento de ponerse manos a la obra para planificar y ejecutar lo antes posible los trabajos necesarios para que los edificios estén de nuevo preparados para acoger de nuevo unas felices vacaciones familiares.
Si quieres realizar cualquier consulta relacionada con el artículo o quieres que te asesore para realizar el mantenimiento o reparación de tu edificio, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Mi equipo técnico se encargará de garantizar que tu edificio quede en perfecto estado y listo para un nuevo periodo estival.
Puedes pinchar en el siguiente video para ver otras lesiones relacionadas con el post.
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