De nuevo cargado con mi cámara cazando lesiones en edificios. En esta ocasión he encontrado unos chorritones en medio de un muro, parecidos a los que vimos en el anterior post,pero en esta ocasión no han sido ocasionados por empuje. ¿Quieres saber más…? pues sigue leyendo…!!!

Como se puede ver claramente en la imagen, se han producido filtraciones en la base de apoyo del murete que soporta el vallado. En principio podría parecer que es debido al empuje que puede haber ocasionado un suelo o un forjado, igual que en el anterior post, pero cuando le damos la vuelta vemos esto:


Como podeis ver, se trata de una zona común ajardinada, de esas que se han prodigado tanto en los últimos tiempos en las urbanizaciones de extraradio, al menos en la zona de Valencia.
Este fallo es por desgracia bastante habitual, ya que la zona ajardinada se ha enrrasado hasta el murete, lo que puede haber llevado a uno de estos dos errores, o bien no han levantado lo suficiente la impermeabilización en el encuentro vertical, o bien se han cargado la impermeabilización al cortar el cesped. Bueno, en realidad, siendo España, puede que hayan pasado las dos cosas.
En el primero de los casos, si no han subido suficiente la lámina sobre el murete en vertical, toda el agua de riego que choca contar la pared escurre por la superficie y se mete directamente entre la lámina y el muro. El agua llega hasta el apoyo, es decir hasta el forjado y sale por el punto más debil, que es la junta entre el ladrillo y el hormigón del forjado.
El segundo caso es también típico de zonas ajardinadas, ya que al pasar las cortadoras de cesped, las cuchillas chocan inevitablemente contra la superficie del muro, lo que acaba por dañar la impermeabilización y permitir la filtración de agua en ese punto.
Este segundo caso tiene una muy fácil solución. simplemente hay que dejar el cesped separado de la pared unos 20 o 30cm , de manera que no sea necesario acercarse tanto al paramento para poder recortar bien todo el cesped. Esa franja junto al muro puede quedar decorada con piedras, plantas o cualquier otra cosa.
Si tuviera que decantarme por una de las dos causas, creo que sería la primera de ellas, ya que en el segundo caso la marca de agua seguramente aparecería un poco por encima del forjado, sin embargo en este caso aparece justo al nivel del mismo, lo que evidencia que el agua ha escurrido hasta él por no tener ningún tipo de impedimento como sería un refuerzo vertical.
Se puede deducir que se produce al nivel del forjado al observar la siguiente imagen.

Aunque no se puede ver del todo claro, sobre la puerta del garaje se ha producido una flecha en el forjado que lo ha separado de la fábrica apoyada, formándose una grieta horizontal que marca justo la zona de la junta. Tenemos por tanto la altura a la que se encuentra el forjado, que coincide con la altura a la que se ha producido la filtración.
Como no hay dos sin tres, he seguido observando la zona y han aparecido un par de lesiones más. En realidad, muchos técnicos no las considerarían lesiones, ya que no afectan a las propiedades ni a la estabilidad de la edificación, pero yo considero que las manchas que vamos a ver son lesiones estéticas, ocasionadas por el no saber hacer de los que ejecutaron los trabajos.

Como se puede ver, no se ha protegido la coronación del muro que separa la rampa del garaje de la calle, ni siquiera se le ha dado una triste inclinación para evacuar el agua de su superficie rápidamente, por lo que el agua a acabado permaneciendo en la zona, filtrando al interior del material, bastante poroso, lo que ha producido la aparición de mohos que embrutecen y afean enormemente la zona.
Soy partidario de colocar siempre algún elemento en la coronación de los muros para evitar que ésto suceda.
La siguiente lesión es parecida, ya que tampoco se ha alejado el agua de la superficie del muro , lo que ha provocado también la aparición de manchas en su superficie.

Un pequeño vuelo en la teja habría sido suficiente para haber evitado éstas mánchas tan poco estéticas, debidas en parte a la aparición de mohos por el exceso de humedad que se produce y en parte debidas al arrastre de suciedad que se acumula sobre el tejadillo, que la ser arrastrada por el agua de lluvia se va depositando sobre la puperficie vertical.
No solo son estéticas estas dós lesiones que hemos visto, ya que el exceso de humedad acaba degradando los materiales y por lo tanto acortando la durabilidad de los mismos, por lo que es siempre recomendable mantener al agua alejada de las superficies de las edificaciones.
De nuevo, al igual que en anteriores artículos de ésta sección del blog, vemos lesiones en edificios que habrían sido facilmente evitables con un poco de conocimiento y formación por parte de lso que los ejecutaron, sin haber incrementado el coste en absoluto se habrían conseguido edificios con una mayor calidad y durabilidad.
Como siempre comento, las causas de las lesiones no se pueden considerar definitivas, ya que no se ha realizado un estudio eshaustivo de las mismas y las conclusiones a las que he llegado han sido por simple observación y experiencia, así que si crees que pueden haber causas que no haya comentado, te animo a que las compartas con todos los compañeros.
Si quieres, puedes pinchar aquí para conocer mi propuesta de solución del encuentro.
Enrique Alario · Arquitecto Técnico Paterna · Perito Judicial
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