Refuerzo de forjados de madera por la cara superior

Refuerzo de forjados de madera por la cara superior. Los 5 pasos imprescindibles

Reparación forjados de madera

Aprovechando que esta semana pasada, en OnSite Podcast de Construcción, hablaba con Ana Fernández-Cuartero sobre rehabilitación de forjados de madera, me puse a dar un vistazo a ver lo que tenía publicado sobre el tema y…

¡Oh Sorpresa!

¡No tengo nada publicado sobre refuerzo de forjados de madera!

No será porque no he hecho, que alguno ha caído, pero no sé por qué no he escrito nunca sobre el tema, así que como me parece un tema más que interesante he decidido que es un buen momento para tocar este tema.

Tal como comentábamos durante el podcast, existen diferentes opciones para ejecutar el refuerzo de forjados de madera.  Se puede actuar por la cara superior o por la cara inferior.

A no ser que se actúe sobre el edificio completo, lo normal es ejecutar el refuerzo por la cara superior, ya que posiblemente la inferior tenga un propietario diferente y no le haga mucha gracia que se le levante la casa para reforzar el forjado del vecino.  Además, actuando por la cara superior se puede añadir resistencia de una manera más fácil que haciéndolo por debajo, que prácticamente solo permite estabilizar la flecha que se haya producido.

En otros casos puede ser inviable reforzar por la cara superior, ya que el forjado que nos encontramos dañado es el superior de la planta en la que estamos trabajando, pero el piso superior tiene otro propietario y, al igual que sucedía antes, no es posible actuar en esa vivienda.

Como siempre comento, no es posible profundizar en un tema tan amplio en un simple post de un blog, pero aprovecharé la entrevista del podcast para resumir las cuestiones más importantes que se comentaron, los 5 pasos más importantes para ejecutar el refuerzo de forjados de madera por la cara superior.

Paso 1.  Comprobar el estado en que se encuentra el forjado de madera

Lo primero es saber a qué nos enfrentamos.

Hasta que no inspeccionemos el forjado no sabremos cuál es la actuación que tenemos que realizar.  Puede que la madera se encuentre en perfecto estado y no sea necesario realizar ninguna actuación sobre la misma, pero también puede suceder que presente problemas por podredumbre, xilófagos o excesos de flecha como problemas más habituales.

Las zonas que tenemos que inspeccionar con mayor cuidado son aquellas que se encuentren en las partes húmedas de la vivienda, baños, cocinas o zonas de paso de bajantes, pues es la humedad el principal enemigo de la madera, el medio necesario para que aparezcan hongos o xilófagos que pueden acabar con la capacidad resistente de las piezas del forjado.

Comprobación forjado de madera sobre falso techo

Un primer vistazo sin quitar el falso techo nos dará una primera orientación del estado en que se encuentra la madera.  Eso en caso de que tengamos acceso por la parte inferior del forjado, ya que de lo contrario será necesario realizar catas en el pavimento hasta alcanzar la cara superior de las viguetas y vigas de madera.

Esta actuación implica ya un inconveniente en caso de que la vivienda se encuentre en uso, pero es imprescindible, antes de acometer la actuación, conocer perfectamente el estado del forjado para poder definir los trabajos que van a ser necesarios para su recuperación.

comprobación de forjado de madera por la cara superior previo al refuerzo

Evidentemente, de ser posible, lo mejor es dejar completamente a la vista los elementos del forjado, ya que así podremos hacer una valoración completa mucho más acertada del estado en que se encuentra.

La eliminación completa de falsos techos o de solados nos dará una visión mucho más completa y nos permitirá hacer una más completa valoración de daños y de trabajos a realizar.

Vista de forjado de madera por la cara inferior

Paso 2.  Descargar el forjado

La madera es un material fantástico, mucho más de lo que algunos pueden llegar a pensar a la vista de materiales más modernos, pero que ni de lejos alcanzan las prestaciones de la madera.

Gracias a su estructura de fibras, la madera es capaz de deformarse sin llegar a romperse, mucho más de lo que podamos imaginar, pero lo más interesante es que, si se elimina el peso que la ha deformado, es capaz de recuperar gran parte de esa deformación.  Seguramente no llegará a su estado original (quizá dejándola un tiempo se acerque), pero desde luego sí que recuperará gran parte de esa deformación.

Debido a esta cualidad de la madera es importante que, antes de ponernos a reforzar un forjado, eliminemos todas las cargas que resiste en la medida que sea posible para favorecer que la madera recupere su forma original, sobretodo en casos en los que se ha producido una flecha evidente.

Gran culpa de algunos problemas de flecha que podemos encontrarnos a la hora de estudiar un forjado de madera es debido a las actuaciones que se han ido realizando sobre el mismo.  Cambios de tabiques, pesados muebles o superposición de pavimentos sin eliminar los existentes, incrementando de manera importante el peso que tiene que soportar ese forjado.

Espesor de capa de compresión de un forjado de madera

En algunos casos incluso podemos encontrarnos “intentos” de refuerzo anteriores que, por no haber tenido en cuenta los principios básicos para que la actuación funcione (lo que os estoy contando aquí) solo han conseguido añadir una capa de hormigón que representa un sobrepeso en vez de un refuerzo, dañando todavía más el forjado que pretendía reparar.

Esto sucede cuando no se toman las medidas necesarias para que la losa de hormigón que se coloca como refuerzo trabaje junto con la madera del forjado existente.  Más adelante lo detallaré un poco mejor.

Lo más conveniente antes de ejecutar el refuerzo del forjado de madera es eliminar todo el peso posible para conseguir que la madera recupere esa forma inicial.  Solados, capas de compresión mobiliario, tabiquería… ¡todo fuera!

Hay que dejar a la vista la cara superior de las piezas de madera del forjado.

Refuerzo de forjados de madera. Descargar el peso sobre el forjado

En ocasiones es incluso conveniente retirar incluso el entrevigado, como ocurre en este caso que me facilita Ana Fernández-Cuartero para poder ilustrar el post.  Gracias Ana.

Forjados de madera, descargar peso para refuerzo

Paso 3.  Proteger contra la humedad del refuerzo

Como he comentado antes la humedad es el principal enemigo de la madera.  La podredumbre aparece únicamente en presencia de humedad.  El grado de humedad de la madera para que ataquen los xilófagos tiene que ser alta.

Parece claro que tenemos que evitar a toda costa el contacto de la madera con la humedad, pero sin embargo estamos a punto de verter sobre ella una capa de hormigón compuesta en gran parte por agua.

Ups, algo habrá que hacer para evitar que entre en contacto con la madera.

Lo que hay que hacer es colocar una capa de plástico sobre la superficie del forjado, de manera que la humedad del hormigón no entre en contacto con la madera.

No es suficiente con poner plástico únicamente sobre los elementos de madera, ya que el hormigón acabará entrando por debajo y alcanzando la madera, hay que cubrir la totalidad de la superficie a hormigonar.

Refuerzo de forjados de madera. Colocar plástico para evitar contacto con humedad

Más de uno puede pensar que estamos colocando una capa que impedirá que el hormigón colabore con la madera existente por no estar en contacto, pero ni mucho menos.  Estamos colocando una separación física, pero no mecánica gracias a los conectores que se ven en la imagen y sobre los que hablamos en el siguiente paso.

Paso 4.  Colocación de conectores

Colocar una capa de hormigón sobre un forjado de madera pensando que lo estamos reforzando es una de las mayores estupideces que se puede ejecutar en el mundo de la construcción.

Así de claro.

No solo es una estupidez que no sirve para mejorar el forjado, sino que por el contrario lo empeora gravemente añadiendo peso adicional que tendrá que soportar la madera… ELLA SOLITA.

Para conseguir que ambos elementos, madera y hormigón, trabajen juntos es necesario garantizar la unión entre ellos evitando el esfuerzo rasante…

¿Esfuerzo rasante?

¿Qué es eso?

Para lo que no lo sepan y haciendo una definición que puede ser de todo menos estrictamente técnica, es el esfuerzo que se produce en la zona de contacto de ambos materiales, en paralelo a ambos, al producirse una deformación debido a la carga, ya que se deforman por separado.

Para evitar ese esfuerzo rasante hay que conseguir que se deformen juntos.  Para conseguir esto se utilizan los conectores.

Los conectores son unos elementos metálicos que se atornillan o clavan en la madera, dejando sobresaliendo una parte que quedara embebida en la masa del hormigón.  Esa parte que sobresale es la que impedirá que el hormigón se deforme por su cuenta, ya que no puede desplazarse en horizontal respecto a la madera, sino que seguirá la deformación de la misma.  Bueno, más bien “sujetará” la deformación de la madera.

Conector para refuerzo de forjados de madera

Estos conectores deberían estar calculados para definir tanto la resistencia del material como la profundidad a la que deberán estar clavados en la madera o la longitud que deberían sobresalir respecto de la cara superior para embeberse en el hormigón.  También se calcula la distancia a la que deberán estar colocados.

Conectores para refuerzo de forjados de hormigón

Puedes ver en la foto que hay una zona en la que se ha colocado doble fila de conectores.  Eso es porque esa es la zona de apoyo de las viguetas sobre la viga, así que se producen esfuerzos adicionales que deben ser reforzados (como los negativos en una estructura de hormigón).

En algunas publicaciones puedes encontrar conectores ejecutados con redondos de acero clavados en perforaciones realizadas en las cabezas de la madera y sujetos con resinas.  Además se sugiere también el doblado de la parte embebida en el hormigón para conseguir mayor longitud de anclaje.

El posible inconveniente de esta solución es que en caso de incendio, las resinas pierden rápidamente sus propiedades.  Por otro lado, acaba siendo prácticamente el mismo coste atornillar los anclajes homologados que taladrar, colocar redondo, rellenar con resina y doblar el redondo de acero, además de la garantía que aporta un material homologado y fabricado específicamente para este uso.

Además de los conectores para absorber el esfuerzo rasante, se colocan en el perímetro barras de acero corrugado clavadas en el muro con resinas con la intención de que ejerzan la función de diafragma, colaborando en la unión del muro con los distintos forjados del edificio evitando que puedan abrirse.

Conectores perimetrales en refuerzo de forjado de madera

No es una función de refuerzo, sino más bien de atado, por lo que el inconveniente de las resinas en caso de incendio tiene menor importancia en cuanto a la estabilidad estructural.

Paso 5.  Vertido del hormigón

El último paso de este resumen de refuerzo de forjado de madera sería el vertido de la losa de hormigón.

Previo al vertido es necesario colocar un mallazo que colabore evitando la fisuración por retracción del hormigón.  Este mallazo deberá estar colocado en el tercio superior del espesor de la losa.  Pueden aprovecharse las cabezas de los conectores para apoyar el mallazo, aunque no es necesario que queden soldados.

En el perímetro es muy conveniente colocar una separación para evitar que las dilataciones que se producen durante el proceso de endurecimiento del hormigón, para evitar que puedan llegar a presionar sobre el perímetro provocando esfuerzos no previstos.

El espesor de la capa de hormigón debe ser calculada también, aunque normalmente no es necesario colocar grandes espesores.  normalmente puede ser suficiente con espesores inferiores a 10 centímetros.

Como bien apuntaba Ana durante la entrevista, hay que tener en cuenta que el hormigón, hasta que inicia el proceso de endurecimiento y comienza a colaborar gracias a los conectores, es un fluido que lo único que aporta es peso muerto sobre la estructura de madera, por lo que habrá que asegurarse que la estructura de madera existente es capaz de resistir ese peso.

Si se calcula que la madera no es capaz de resistir el peso del hormigón recién vertido habra que tomar la decisión de apear hasta que el hormigón endurezca y aporte resistencia.

Recuerda, apear SIEMPRE hasta el firme.  No dejar un forjado apeado sobre otro, podríamos acabar con dos forjados dañados en vez de uno solo.

Conclusión

Como verás no es complicado ejecutar un refuerzo de forjado de madera, pero hay que tener muy claro como funciona este material para que lo que ejecutemos acabe teniendo el efecto contrario al que pretendemos.

Si quieres profundizar más sobre el tema de las estructuras de madera te recomiendo que esté atento a www.librosdeconstruccion.com, pues tengo varios libros localizados que iré colgando poco a poco.  De momento te recomiendo los libros “Intervención en estructuras de madera” y “Estructuras de madera.  Diseño y cálculo” de Arriaga Martitegui entre otros, además del libro de Ana Fernández-Cuartero “A pie de obra.  Manual para sobrevivir a una reforma

No me queda más que agradecer a Ana las agradables charlas hablando sobre estos temas que me ha regalado en un par de ocasiones, la verdad es que se me pasa el tiempo volando cuando estoy aprendiendo con ella.  Gracias.

Espero que te haya gustado el post, si es así no dudes en compartirlo con tus contactos en redes sociales.

Alario Arquitectura técnica en Valencia. Arquitecto Técnico en Valencia

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12 Respuestas a Refuerzo de forjados de madera por la cara superior. Los 5 pasos imprescindibles

  1. Anónimo 31 Julio, 2016 en 14:04 #

    No sería más natural sustituir la capa de compresión de hormigón, por una tablazón de madera a la que se le pondría antes del posterior solado, el plástico protector para evitar humedales ocasionados por el mortero de regularización de superficie? La tablazón lógicamente llevada a obra con su grado de humedad adecuado y debidamente tratada

    • Enrique Alario Catalá 31 Julio, 2016 en 21:44 #

      Sería una opción, pero ten en cuenta que se trata de una rehabilitación en la que ya nos encontramos el entrevigado colocado y que, además, la planeidad de las viguetas necesaria para la colocación del entablado que comentas no se puede garantizar.

      Desde luego podría ser una opción, pero se utiliza menos por las razones que te comento.

      Gracias por el comentario.

  2. Francisco fernández 30 Junio, 2015 en 10:32 #

    Enrique,permíteme añadir en tu primer paso y como zonas con más cuidado a la hora de inspeccionar, las cabeza de las vigas en contacto con paredes medianeras.Me sorprendo cada vez que veo una viga en perfecto estado y tras punzar su cabeza,observar el gran trabajo que realizan las termitas.
    Como siempre, una interesantísima publicació.
    Saludos.

    • Enrique Alario Catalá 30 Junio, 2015 en 14:29 #

      Gracias, muy buen apunte Francisco

  3. Javier Morales 15 Junio, 2015 en 20:47 #

    Totalmente de acuerdo con Laura Fernández, ¿por que añadir ese hormigón? si la estructura de madera esta bien, especialmente los apoyos en el muro, puede seguir realizando su función, una vez eliminados esos pesos adicionales de anteriores intervenciones, y por otro lado hay que tener en cuenta que propones hacer solidarios dos materiales con dilataciones muy diferentes, además la capacidad higroscópica de la madera provocaría condensaciones en contacto con ese plástico que pretende aislarla y la consecuente oxidación de esos conectores metálicos que estos a su vez provocarían la pudrición de la madera. Un geo textil con un mortero de cal lo evitaría y elimina peso extra. Solo en el supuesto que la estructura de madera no estuviera en perfecto estado se debe pensar en hormigón armado pero yo nunca lo haría solidario con la estructura de madera.

  4. Fernnando Benavent Avila 10 Junio, 2015 en 8:26 #

    Mi experiencia en los más de 3.000 m2 de forjados de madera rehabilitados, es que estando de acuerdo en todas las fases explicadas, yo recomiendo que el refuerzo se realice con hormigones ligeros pasando de la densidad 2,20 a 0,40, lo que representa que 10 cms pesan en 1 m2 con hormigones clásicos 220 kg / m2, respecto a los 40 kg/m2 que conseguiríamos con un hormigón ligero del tipo Arlita.
    También recomiendo que los refuerzo perimetrales además de las varillas, mejoran notablemente, con unos mechinales alternados (Nunca una roza continua) que hace solidaria la capa de hormigón con los muros de fábrica.
    El vaciado de las capas de mortero de cal y otros rellenos en la capa de compresión antigua, puede llevar a la ruína de los revoltones, y debe realizarse con sumo cuidado.

    • Enrique Alario Catalá 10 Junio, 2015 en 10:47 #

      Gracias por compartir tu experiencia Fernando, es un gustazo contar con ex-profes míos por aquí 😉

    • Juan F. de la Torre (e-Struc) 12 Junio, 2015 en 12:34 #

      Lo de emplear hormigones ligeros puede ser una buena solución pero hay que tener cuidado con varios aspectos. En primer lugar, son hormigones menos rígidos que los convencionales, lo que da lugar a deformaciones mayores y, por tanto, son menos indicados para luego emplear tabiquerias convencionales de fábrica. En segundo lugar, la resistencia al aplastamiento, para los conectores, es menor también que en los hormigones convencionales y suele suponer tener que emplear más conectores y de mayor tamaño. También aportan menos masa, lo que puede hacer que la frecuencia propia de vibración aumente respecto de la situación con hormigón normal, haciendo que se noten las vibraciones al paso humano. En cuanto a los rellenos de mortero y cal, más que los yesones de entrevigados -si se quieren o se deben conservar- lo que se debe retirar es todo el cúmulo de rellenos y solados sucesivos que están sobre las viguetas. Un saludo.

    • Diego Ruiz 9 Marzo, 2017 en 21:29 #

      Buenas noches. Alguien me puede aclarar el inconveniente que hay en ejecutar una roza perimetral para el refuerzo de forjados de madera por la parte superior? Y también…de que manera seria entonces correcto hacerlo como dice Fernando Benavent mediante medicinales altercados?

  5. Borja Moriano 8 Junio, 2015 en 18:09 #

    En cuanto a la solidarización de ambos elementos estructurales (vigas/viguetas de madera) y capa de hormigón armado, me ha recordado a otros casos donde es igualmente importante la contribución de dos elementos estructurales, me refiero los casos de refuerzo de pilares mediante encorsetados o anillos de H.A. o recalce de zapatas mediante recrecidos de H.A.

    En ambos casos, como en este que explicas de forma muy clara, el factor clave es, a parte de el correcto dimensionado del elemento de refuerzo (anillo o recalce), la correcta unión entre ambos, de modo que trabajen de forma conjunta (salvo que el refuerzo se calcule como un elemento independiente capaz de suplir la totalidad del esfuerzo, despreciando la estructura inicial).

    A propósito de las “barras laterales” que dices son necesarias en el perímetro del forjado, entiendo que son asimilables a esas barras que se colocan en el encuentro de forjados unidireccionales con los forjados en los que NO apoyan, que si no recuerdo mal, su función es combatir la flexión transversal que pudiera producirse en ese punto, con la consecuente fisura a lo largo de toda la unión con el muro.

    Por último, una duda. Cuando dices apear siempre hasta el firme, te refieres a que si actuamos sobre un forjado en 3ª planta (por ejemplo), ¿debemos apear hasta cota de cimentación? Entiendo y veo lógico lo de no sobrecargar forjados inferiores con el apeo del forjado sobre el que actuamos, pero ahora mismo me he quedado en blanco…

    Un saludo, y felicidades por el post.

    • Enrique Alario Catalá 8 Junio, 2015 en 22:56 #

      Gracias por el comentario y por la felicitación.
      Cuando me refiero apear hasta el firme es hasta la planta baja sin forjado. No digo hasta la cimentación porque puede que la misma esté más abajo que el firme. En resumen, el suelo sin forjado.

  6. Laura Fernandez 8 Junio, 2015 en 9:47 #

    Aunque el colocar una capa de compresión de hormigón es una de las soluciones más utilizadas, existen otras que siguen mejor los métodos de construcción tradicionales, sin necesidad de añadir un material extraño al sistema constructivo original.

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